viernes 24/9/21
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León fue en julio la séptima provincia más elegida para hacer turismo rural

El sector confía en que los viajeros nacionales mantengan la remontada vivida este verano
Llegada de viajeros a un establecimiento rural de Maragatería. JESÚS F. SALVADORES / ARCHIVO

El turismo nacional está siendo este verano la fuente que oxigena los establecimientos rurales leoneses. No en vano, León es la séptima provincia del país más elegida por los turistas para pernoctar en un pueblo. Según la estadística de ocupación en alojamientos de turismo rural difundida ayer por el INE, 14.341 viajeros pasaron unas vacaciones en algún rincón de la provincia el pasado mes de julio. De ellos, 13.423 fueron viajeros nacionales, de lo que se deduce que el levantamiento de ciertas restricciones ha propiciado este buen momento. También el pasado mes se anotaron 36.388 pernoctaciones, con una estancia media de 2,54 días. Estos datos, solo con Ávila como firme competidor en el sexto lugar, avalan la remontada de un sector marcado, por otro lado, por la estacionalización de las estancias en los meses estivales.

Seis provincias de Castilla y León se encuentran entre las quince con un mayor número de pernoctaciones en establecimientos rurales. Ávila está en el mencionado sexto lugar por sus 45.350 pernoctaciones, 13.746 viajeros y una estancia media de 3,3 días. Ya en los puestos 12, 13, 14 y 15 figuran Burgos, Segovia, Salamanca y Zamora, que registraron, respectivamente 23.294, 22.619, 22.010 y 21.989 pernoctaciones; 9.270, 10.290, 6.551 y 8.348 viajeros; y estancias medias de 2,51; 2,20; 3,36 y 2,62 días.

Camino del liderazgo

De los 14.341 viajeros que pasaron unos días en León, 13.423 procedían de España, principalmente de Madrid

Los madrileños fueron los que aportaron más viajeros a las casas rurales de Castilla y León en julio, con un 41,38%, seguidos de los propios castellanos y leoneses, con el 19,4%, y por los vascos, con el 8,61%.

Castilla y León se mantiene así en el segundo puesto como el destino preferido en los alojamientos de turismo rural con un total de 210.847 pernoctaciones en julio (tras las 229.085 de Asturias), una cifra que es inferior en un 10,4% a la del mismo mes de 2020, un periodo en el que ya había finalizado el primer estado de alarma por la pandemia y que registró 235.292 pernoctaciones.

El sector confía en que el turismo nacional mantenga la remontada que el turismo rural ha experimentado este verano, también con la ayuda de la vacuna y el levantamiento de ciertas restricciones, más el aliciente de un «producto codiciado» elaborado y puesto en marcha por la Consejería de Cultura y Turismo. El paisaje, la gastronomía, la cultura, el patrimonio, el arte y los festivales son los ingredientes de ese «producto codiciado» al que se refirió ayer en Valladolid el consejero de Cultura, Javier Ortega.

Ese producto, fraguado en la campaña puesta en marcha este verano para la captación de visitantes, «ha funcionado bastante bien» y mejorará en su opinión con otras iniciativas como el Bono Turístico para financiar la mitad del gasto de los visitantes que lleguen entre finales de septiembre y mayo.

Cada uno de esos vectores servirá para paliar parte de los efectos de la pandemia en el sector desde marzo de 2020, y todos ellos juntos «nos pueden ayudar a ser un destino más moderno y competitivo», subrayó el consejero

Se avecinan «cifras históricas» para el turismo teniendo en cuenta la situación de pandemia, «y no lo decimos solo nosotros sino también el Ministerio (de Industria, Comercio y Turismo), gracias al turismo nacional, «el objeto de deseo», definió.

«El año pasado, sin vacuna, vimos que cuando se levantaron las restricciones, entre julio y agosto el turismo funcionó muy bien con el turismo nacional, lo cual ha hecho que todas las actividades puestas en marcha este año como la campaña promocional y los mecanismos de apoyo (bonos y otros incentivos) hayan venido a reivindicar esta estrategia», reflexionó.

El turismo rural y la hostelería «han funcionado muy bien este verano», insistió en su análisis antes de recordar la llegada a Castilla y León de algo más de 115 millones de euros en tres años que la Consejería de Cultura distribuirá en tres planes trienales para estimular el turismo rural, desde este 2021; el turismo urbano, a partir de 2022; y otra estrategia por determinar desde 2023.

De todo ello se habló en el Foro de Turismo cuya celebración «ha demostrado que estamos al lado del sector y junto a las entidades locales», ya que esos 115 millones, procedentes de fondos europeos, serán gestionados con la colaboración de todas las administraciones implicadas, desde los gobiernos de España y de Castilla y León hasta las diputaciones y municipios, concluyó.

León fue en julio la séptima provincia más elegida para hacer turismo rural