miércoles 30/9/20

León se 'levanta': Valladolid no será capital de la Comunidad

Renace la polémica por la capital de la autonomía. León se niega a que sea Valladolid
El concejal de la UPL López Sendino sujeta la banda oficial de los concejales de la ciudad que lleva la bandera de León y la de España tras ser aprobada una moción leonesista en el Ayuntamiento de León. RAMIRO
El concejal de la UPL López Sendino sujeta la banda oficial de los concejales de la ciudad que lleva la bandera de León y la de España tras ser aprobada una moción leonesista en el Ayuntamiento de León. RAMIRO

El exvicepresidente de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, resucitó esta mañana el fantasma de la capital de Castilla y León, la única autonomía en todo el país que no tiene capital oficialDe Santiago-Juárez lo hizo como concejal del PP en Valladolid -no tiene cargo en la nueva Junta, en la que gobierna en coalición PP-Ciudadanos- y anunció una moción para que la reforma exprés del Estatuto de autonomía, anunciada para esta legislatura, reconozca a Valladolid como la capital de Castilla y León.

"Es el momento de perder temores", dijo. Y desveló que en la última reforma estatutaria, la de 2007, en la que él fue ponente, los dos partidos mayoritarios, el PP y el PSOE, no se atrevieron.

Eso es lo que teme ahora León, que tanto va el cántaro a la fuente que al final alguien acabe por atreverse. Porque ahora es el PP  pero antes fue el PSOE, el socialista Óscar Puente.

Así que no es de extrañar que apenas unos minutos después de que saltara la noticia hubiera ya un aluvión de reacciones. La primera, la del propio partido de De Santiago-Juárez. El Partido Popular de Castilla y León tuvo que salir a intentar apagar el incendio político que a esas horas ya se avecinaba. El secretario general del PPCyl, Francisco Vázquez, aseguró que su partido, que tiene mayoría en las Cortes gracias a su pacto de gobierno con Cs, no contempla la posibilidad de modificar el estatuto.

El PP envió un comunicado, para que no hubiera lugar a interpretaciones, en el que considera que el debate está cerrado desde el año 1987, con la Ley de Sedes, que estableció los lugares de las instituciones del autogobierno de Castilla y León y lo hizo sin fijar una capital.

Pero en León no se fían. Entre otras razones, porque el asunto se va a debatir. Será en el Ayuntamiento de Valladolid, en un pleno en el que habrá que votar si se está a favor o no de la moción de De Santiago-Juárez. El político popular no duda de que habrá unanimidad. De ahí no pasará. No irá a las Cortes de Castilla y León, donde también habría que votar. El cortafuegos del PP lo impide. Pero la polémica vuelve a estar abierta. Y el temor, también.

Para frenar cualquier intento de que cualquier iniciativa salga adelante, el alcalde de León, José Antonio Diez, recurrió a los derechos históricos de la ciudad, que es Cuna del Parlamentarismo según título reconocido por la propia Unesco. "Si alguien tiene derecho, es León", dijo José Antonio Diez.

Al alcalde le ha parecido una "insolencia" plantear que Valladolid sea capital de la autonomía y ha ironizado con el preámbulo del Estatuto, en el que se recoge que la Comunidad es resultado de la fusión de dos territorios históricos y, en tono jocoso, ha propuesto él otra "ocurrencia": que cada seis meses tenga la capital una de las dos "regiones".

La UPL ha ido más lejos. Los leonesistas de la Unión del Pueblo Leonés han anunciado que no se piensan quedar de brazos cruzados y que sacarán a la gente a la calle si es necesario. Además, llevarán adelante una propuesta popular "para que las administraciones de todas las provincias se manifiesten". Una manera de extender el conflicto territorial más allá de los límites de León y del Viejo Reino de León, que incluye a Zamora y Salamanca, en la creencia de que el 'poderío' de Valladolid también solivianta a las otras provincias de la autonomía.

LO QUE DICE EL ESTATUTO

Artículo 1. Disposiciones generales.

1. Castilla y León es una comunidad histórica y cultural que tiene su origen en los antiguos Reinos de León y de Castilla, ha contribuido de modo decisivo a la formación de España como Nación, ejerce su derecho al autogobierno y se constituye en Comunidad Autónoma en el marco de la Constitución y del presente Estatuto de Autonomía.

2. La Comunidad de Castilla y León, como región de Europa, asume los valores de la Unión Europea y vela por el cumplimiento de sus objetivos y por la defensa de los derechos reconocidos en el ordenamiento jurídico europeo.

Artículo 2. Ámbito territorial.

El territorio de la Comunidad de Castilla y León comprende el de los municipios integrados en las actuales provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.

Artículo 3. Sede.

1. Una ley de las Cortes de Castilla y León, aprobada por mayoría de dos tercios, fijará la sede o sedes de las instituciones básicas de la Comunidad.

2. La Junta de Castilla y León determinará la ubicación de los organismos o servicios de la Administración de la Comunidad, atendiendo a criterios de descentralización, eficacia y coordinación de funciones y a la tradición histórico-cultural.

 

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Los Bomberos de León renuevan la bandera en una de las entradas de la ciudad, en la rotonda de Carrefour.

ESTO ES CASTILLA Y LEÓN

Texto publicado en el BOE del 30 de noviembre de 2007

ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE CASTILLA Y LEÓN

PREÁMBULO

La Comunidad Autónoma de Castilla y León surge de la moderna unión de los territorios históricos que componían y dieron nombre a las antiguas coronas de León y Castilla.

Hace mil cien años se constituyó el Reino de León, del cual se desgajaron en calidad de reinos a lo largo del siglo xi los de Castilla y Galicia y, en 1143, el de Portugal. Durante estas dos centurias los monarcas que ostentaron el gobierno de estas tierras alcanzaron la dignidad de emperadores, tal como atestiguan las intitulaciones de Alfonso VI y Alfonso VII.

El proceso de colonización del Valle del Duero durante los siglos ix y x, y el desarrollo de la vida urbana a lo largo del Camino de Santiago y la Vía de la Plata en este mismo tiempo, constituyeron hechos históricos que definen nuestra configuración geográfica, cultural y social.

Ya entonces, leoneses y castellanos ofrecieron al mundo ejemplos de respeto y convivencia entre las culturas diversas que poblaban estas tierras, ejemplos afianzados a menudo en los Fueros leoneses y en las costumbres y fazañas castellanas. Ya entonces, se pusieron los primeros cimientos de la futura organización municipal, con documentos como el Fuero o Carta Puebla de Brañosera (siglo ix), que puede considerarse con orgullo como el municipio más antiguo de España. Ya entonces, brilló con luz propia la defensa de las libertades, cuando en 1188 se celebraron en León las primeras Cortes de la historia de Europa en las que participa el estamento ciudadano y en las que se documenta, como pacto entre el monarca y los estamentos, el reconocimiento de libertades a los súbditos de un reino, creando un precedente que tuvo más tarde su continuidad en las Siete Partidas del Rey Alfonso X «el Sabio» (1265) y que hoy, en esencia, pervive en las actuales Cortes autonómicas.

Con anterioridad se registran las huellas más primitivas del castellano: las pizarras visigodas de Ávila y Salamanca atestiguan la preformación de su estructura sintáctica y los primeros testimonios escritos aparecen en el Becerro Gótico de Valpuesta (Burgos) y en la «Nodicia de Kesos» del Monasterio leonés de los Santos Justo y Pastor de Rozuela (León).

También en las tierras leonesas y castellanas se pusieron en pie las primeras Universidades de España. Valladolid y Salamanca rivalizan en el honor de ser la más antigua. La primera, pues se considera heredera del Estudio General que Alfonso VIII de Castilla creó en Palencia en 1208. La segunda, porque su fundación se remonta a 1218, por obra de Alfonso IX de León.

A partir de la unión definitiva de los Reinos de León y de Castilla, acontecida en 1230 bajo el reinado de Fernando III, la Corona de Castilla y León contribuirá decisivamente a la conformación de lo que más tarde será España, y se embarcará en empresas de trascendencia universal, como el descubrimiento de América en 1492.

De estas tierras surgió el clamor que, en 1520, con la formación de la Junta Santa de Ávila, se alzó en defensa de los fueros y libertades del Reino frente a la centralización del poder en manos de la Corona que encarnaba Carlos I. Si en Villalar (23 de abril de 1521) la suerte de las armas fue adversa a los Comuneros, no ocurrió así con sus ideales, que pueden ser considerados precursores de las grandes revoluciones liberales europeas. Como homenaje a ese movimiento el 23 de abril es hoy la fiesta oficial de la Comunidad Autónoma.

De estas tierras surgió también la gran aportación a la humanidad que supuso la Escuela del Derecho de Gentes de Salamanca, donde destacaron nombres como Suárez o Vitoria. Y en estas tierras, Bartolomé de las Casas defendió la dignidad de los indígenas del Nuevo Mundo en la célebre «Controversia de Valladolid» (1550-1551).

En estas tierras nacieron o pasaron una parte importante de sus vidas hombres y mujeres que contribuyeron a la formación de la cultura hispánica. Cultura, humanismo y configuración institucional que después del descubrimiento se implantó en América. El Tratado de Tordesillas, además de trazar la línea de demarcación clara y precisa para la presencia de la Corona de Castilla y León, primero, y de España, después, en el Nuevo Mundo, impulsó el modelo de organización municipal como fundamento de la vida ciudadana y la Audiencia como órgano judicial y de gobierno, implantada por primera vez en Santo Domingo (1510).

Castilla y León es una Comunidad rica en territorios y gentes, configurada por castellanos y leoneses; respetuosa con la pluralidad que la integra y defensora de la convivencia que la enriquece desde su mismo nacimiento.

 

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Detalle de la bandera con el escudo de armas de Felipe VI que ondea en el Palacio de la Zarzuela, con el león rampante.

El león rampante en el escudo del rey

Las armas de Felipe VI son: Escudo cuartelado: 1, de gules, con un castillo de oro, almenado, mazonado de sable y aclarado de azur, que es de Castilla; 2, de plata con un león rampante de púrpura coronado de oro, lampasado y armado de gules, que es de León; 3, de oro, con cuatro palos de gules, que es de Aragón; 4, de gules, con una cadena de oro puesta en orla, en cruz y en aspa, con un punto de sinople en abismo, que es de Navarra; entado en punta, de plata, con una granada al natural rajada de gules, sostenida, tallada y hojada de dos hojas de sinople, que es de Granada. Sobre el todo, un escusón de azur con tres flores de lis de oro, bordura de gules que es de Borbón. El escudo se timbra con una corona cerrada, que es un círculo de oro, engastado en piedras preciosas en sus colores, compuesto de ocho florones de hojas de acanto visibles cinco, interpolados de perlas en su color, de los que parten ocho diademas de perlas, vistas cinco, que convergen en un orbe azul, con el semimeridiano y el ecuador de oro, sumado de cruz de oro, la corona forrada de rojo y va rodeado del collar del Toisón de Oro. El guión real sobre el que se bordan las armas antes descritas de Su Majestad es de "damasco carmesí", volviendo al tradicional color histórico. Sólo a partir de 1833 se convirtió en morado y más tarde, en azul.

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