jueves 26/11/20
Asuntos municipales

León manda a los patinetes eléctricos a las ciclovías y carriles limitados a 30

El Ayuntamiento los desliga de los patinetes de «tracción humana», que seguirán por aceras

Dos años y medio después, la realidad atropella a la ordenanza de circulación y seguridad vial de peatones y ciclistas del Ayuntamiento de León. La proliferación de los nuevos vehículos de movilidad personal y los problemas derivados de su convivencia con el resto hacen que la administración municipal haya decidido matizar sus derechos y obligaciones, después de diferenciar los de «tracción humana» de los que llevan motor.

En este segundo caso, no podrán circular por las aceras, una situación que por ahora se limita a aquellas con una anchura superior a 2,5 metros. Sólo podrán transitar por los carriles bici, como en estos momentos, y por «los carriles de circulación cuya velocidad no exceda de los 30 kilómetros por hora». En su tránsito, «los conductores deberán acomodar su marcha a la de peatones en zonas de prioridad peatonal», como las calles del casco histórico, al igual que los coches, pero con la advertencia de que deben mantener «una distancia mínima de seguridad de 1 metro» y evitar «en todo momento causar molestias o crear peligro».

La variación de la normativa, que se ajusta a las nuevas directivas dictadas por la Dirección General de Tráfico (DGT), empieza por redefinir el concepto de vehículos de movilidad personal. Frente a explicación actual, en la que caben aquellos «capaces de asistir al ser humano en su desplazamiento personal y que, por su construcción, pueden exceder las características de los ciclos y estar dotados de motor eléctrico», la nueva redacción de la ordenanza acota su consideración. A partir de ahora, el concepto agrupará a los «vehículos de una o más ruedas dotados de una única plaza y propulsados exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima por diseño comprendida entre 6 y 25 kilómetros por hora». A mayores, se especifica que «sólo pueden estar equipados con un asiento o sillín si están dotados de sistema de autoequilibrado» y excluye a «los concebidos para competición, los de personas con movilidad reducida, los de tensión de trabajo superior a 100 VCC ó 240 VAC y los incluidos en el ámbito del reglamento N2 168/2013».

La correcta descripción los desliga de «los patinetes de tracción humana». Estos deberán circular, junto a los patines y monopatines, por «vías ciclistas segregadas y aceras», sin que se restrinja como ahora sólo a las que tienen más de 2,5 metros, como se reseña en la propuesta la modificación, en la que se recoge que no podrán invadir «carriles de circulación de vehículos a motor, salvo para cruzar la calzada, ni ser arrastrados por estos».

La modificación incluye además una apostilla al artículo 21. En este punto se cita que «los patines, monopatines y vehículos de movilidad peatonal únicamente podrán utilizarse con carácter deportivo», sin incluir el lúdico como se cita en la ordenanza actual, «en las zonas específicamente señalizadas o autorizadas por el Ayuntamiento en tal sentido»

El acuerdo se someterá al dictamen de la comisión de Seguridad y Movilidad, después de que se haya pactado entre todos los grupos la redacción exacta. Para completar la tramitación se llevará al Pleno de final de mes, se someterá a exposición pública durante 30 días y, en función de que haya alegaciones o no, volverá a ratificarse en sesión plenaria antes de publicarse en el BOP. Una vez superados todos estos pasos, a final de año se espera que estén en vigor las modificaciones.

León manda a los patinetes eléctricos a las ciclovías y carriles limitados a 30