viernes 20/5/22
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Parte de los concejales, incluido el alcalde, intervinieron en videoconferencia. RAMIRO

El Ayuntamiento de León entrará en la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León, S.A. (Somacyl). La administración municipal adquirirá al menos una acción, con un valor estimado de 3.619,00 euros, para poder "utilizar " el ente "como medio propio en aquellos casos, excepcionales, en los que pueda ser necesario para prestar una actividad y un mejor servicio a los ciudadanos porque sino de otra manera esos proyectos no podría ser hechos ", como justificó el alcalde, José Antonio Diez.

La medida, promovida por los socialista, se da después de que en el mandato pasado, cuando estaba en la oposición, el ahora regidor cuestionara de manera abierta a la herramienta dependiente de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, con el apunte de que servía para "hacer negocio " e, incluso, que había "dictámenes que alertan de esta función de intermediación de las sociedades participadas y, en concreto, una resolución del Tribunal de Cuentas que advierte del uso de estos instrumentos como cajas B de las administraciones "

Diez justificó "por dar luz al tema " que en entonces, en referencia al contrato de concesión de la modernización y mantenimiento del alumbrado público, "la situación era muy diferente " dado que Somacyl "venía a lucrarse de un negocio ". Ahora, diferenció, se trata de "tener una acción para hacer una encomienda de gestión cuando se crea oportuno, especialmente en aquellos temas que tienen que ver básicamente con los temas de financiación europea de los fondos Next Generation ", como el plan para la modernización y unificación del transporte urbano e interurbano. En estos casos, que "vienen a través de la Junta " se aprovechará porque  "tienen un plazo de ejecución muy rápido y los plazos de contratación se dilatarían muchísimo ".
El regidor insistió en que "no se pretende que Somacyl sea un instrumento permanente para llevar a cabo trabajos, ni contrataciones, pero sí tenerlo ahí por si en un momento concreto se requiere de una agilidad que la propia administración no tiene". "Dejémonos de demagogias, que es lo que he escuchado básicamente", afeó Diez.

El apunte atendió a las críticas volcadas por la oposición, que apoyó el acuerdo de todos modos, salvo en el caso de la UPL, que prefirió abstenerse. El respaldo lo anunció el edil de Ciudadanos Luis Merino, pese a que, "como liberales", están "en contra de que actuaciones que pueden llevarse a cabo por el propio personal del Ayuntamiento se lleven a cabo a través de la llamada administración B, a través de un chiringuito financiero, ajeno al control de las normas administrativas, pero que con dinero público y a través del dedazo gestiona y gasta lo público".

Merino subrayó que no quieren que "esta sociedad realice algo que puede hacer nuestro propio Ayuntamiento, con su propio personal, que está más cualificado que el del propio Somacyl" porque este último "no ha sido seleccionado precisamente siguiendo los criterios de mérito y capacidad y no puede alcanzar especialización alguna". "Les aviso además de que, como ha dicho el Consejo de Cuentas, las encomiendas de gestión a Somacyl vienen acompañadas de un cierto tufillo", deslizó, antes de que el regidor le recordara que su partido "ha estado gobernando durante dos años y medio pero "nada han hecho" para acabar con "los chiringuitos", más allá de que "los utilizaron para colocar a algún afín suyo".

Más dura fue incluso la concejala de la UPL. María Teresa González afianzó que no pueden "estar de acuerdo en que la Junta, responsable de todo lo que ocurre en las administraciones públicas de su territorio, cree una empresa pública con ánimo de lucro, que es a lo que se dedican las empresas mercantiles", y que "sean las propias administraciones públicas las que tengan que comprar acciones para pertenecer a ella y poder usar sus servicios". "Al final no deja de ser un chiringuito más, uno de tantos a los que nos tiene acostumbrados la Junta para colocar a dedo a quien les interesa; en este caso, a 102 personas", concedió la edil, quien señaló que "esa gestión la podría prestar cualquier empresa mercantil de esta ciudad y al menos, el coste del trabajo realizado redundaría en la propia ciudad y no en nutrir de fondos públicos a una empresa de la Junta".

El PP también le pasó la factura a Diez. El viceportavoz, Fernando Salguero, le recordó al alcalde que es "cuando menos chocante, el cambio de criterio del equipo de gobierno cuando no hace demasiado tiempo atacaron un tipo de acción similar" propuesta entonces por los populares, que "no se diferencia en demasía de la actual". "La atacaron con saña tanto en sesiones plenarias como en declaraciones efectuadas a medios de comunicación, llegando a poner en entredicho, incluso, a la labor de la Intervención municipal y de la Secretaría General. Pero ya sabemos que ustedes practican lo que dicen que dijo Marx, no Karl sino Groucho, cuando señaló que “estos son mis principios y, si no les gustan, tengo otros, ironizó el edil.

León pagará al menos 3.619 euros para entrar en Somacyl