domingo 20/9/20

León se suma a los decanos de Educación que defienden las clases presenciales

La Conferencia Nacional de Decanas y Decanos de Educación (CODE) hizo público ayer un documento en defensa de la necesidad de la presencialidad en la formación de docentes de todos los niveles educativos y con el que quiere agradecer a todos los profesionales de la educación la silenciosa labor que han llevado a cabo durante el periodo de confinamiento sanitario vivido. La Facultad de Educación de la Universidad de León (ULE) y su Decana, Lourdes Gutiérrez, se suman a la declaración de este documento.

Un documento que advierte en primer lugar que «ante la situación excepcional de urgente necesidad de prevención sanitaria» se hizo obligatorio prescindir de la docencia presencial durante buena parte de este curso y que en algunas Facultades obligará a simultanear presencialidad y formación telemática en el primer semestre del 2020/21. «Las Facultades de Educación han demostrado su capacidad de aceptación, adaptación, cooperación, compromiso social y priorización por la seguridad de las personas ante un estado de alarma sanitaria. Desde estas premisas, se ha transitado en entornos telemáticos de docencia a través de los que, gracias al esfuerzo titánico del personal docente y de los equipos decanales, se ha tratado de minimizar las pérdidas formativas que supone la privación de la presencialidad».

Nueva experiencia
Entienden que las clases ‘online’ han traído nuevas posibilidades pero son coyunturales

Aseguran no tener dudas de que con la enseñanza no presencial, han desarrollado posibilidades que tenían a su alcance y que no usaban habitualmente en las materias que impartían. «Ahora bien, nos gustaría dejar claro que es bien distinto incorporar estos recursos a nuestras actividades formativas que sustituir todo lo que implica la docencia presencial por otra no presencial, a la que hemos acudido coyunturalmente por las limitaciones de la crisis sanataria».

«La presencialidad, en este momento —suubrayan— sigue siendo un elemento fundamental en la educación, universitaria y no universitaria. Un ordenador puede transmitir información, pero no puede personalizar el aprendizaje. Podemos transformar el comedor de una casa en un aula, pero no podemos sustituir el contacto visual con el profesorado ni la presencia de los compañeros y compañeras de clase. Una videoconferencia permite trabajar unos contenidos, pero no puede suplir el trato directo, los momentos empáticos y la afectividad del formador. Ahora más que nunca, el profesorado y los estudiantes ponemos de relieve la importancia de la formación presencial».

Recuerdan que la educación «exige comunicación entre profesores y estudiantes, entre el alumnado, entre la escuela o el instituto y su contexto. Y, además, en un aula, hay creencias, sentimientos, afectos… que son más fáciles de expresar presencialmente y no a través de una pantalla».

También ponen el acento para defender la enseñanza presencial en la brecha digital. «Hemos percibido que no todos los estudiantes disponían de herramientas informáticas ni de conexiones adecuadas. Las diferencias económicas o la ubicación geográfica han condicionado algo tan fundamental como la posibilidad de una educación de calidad».

León se suma a los decanos de Educación que defienden las clases presenciales