viernes. 01.07.2022
                      El protagonista posa junto a la maqueta de León en una imagen tomada recientemente. RAMIRO
El protagonista posa junto a la maqueta de León en una imagen tomada recientemente. RAMIRO

Un vecino de León se someterá a una prueba de ADN para demostrar que es un bebé robado. De acuerdo a sus tesis, su madre civil sufrió un aborto en fechas muy cercanas a las que se atribuyen su alumbramiento y dispone de dos partidas de nacimiento oficiales, que fijan el parto una en León y otra en una comunidad del norte del país.

Los servicios jurídicos de esa Comunidad autónoma le han remitido un escrito en el que la informan de que no existe constancia de que naciera en la provincia en la que sus padres refieren que se produjo el nacimiento.

Las pesquisas se iniciaron 2016. «Mi padre ya ha fallecido y mi madre para mí es como si no existiera». Presto a contraer matrimonio se percató de que necesitaba una partida de nacimiento y tuvo tremendos problemas para conseguirla. Facilitó a la autonomía original su fecha de nacimiento. «Usted no consta en esta autonomía, me contestaron».

Tras celebrar la boda, comenzó a investigar los motivos por los que no aparecía en los registros de aquella zona del territorio. «No me encontraron en la capital, pero tampoco en los pueblos de la provincia». Su DNI refleja que nació en aquella capital «pero no existe constancia de mí».

La partida de nacimiento está elaborada a mano con domicilio en León. «Mi padre por su profesión tenía influencias en León y sospecho que se valió de ellas para que le hicieran los papeles en León. Los juzgados de León atribuyen su nacimiento a León en un caso y a aquella capital en otro. En los del territorio en cuestión, no hay nada.

«Sospecho totalmente que soy un bebé robado», asegura rotundo. «No puede ser un error burocrático», afirma contundente. En una lengua cooficial, se le remite un escrito en el que se devuelve su exhorto oficial: «Hacemos constar que se ha procedido a una búsqueda exhaustiva en los legajos de su partida de nacimiento sin que se haya conseguido ningún resultado».

No ha hablado del tema con ningún familiar «pero tengo referencias de que mi madre dice que yo nací prematuro con seis meses. Ella asegura que se desangró en el parto. Eso es un aborto natural de toda la vida. Mi padre estaba amenazado por su trabajo y tenía acceso a privilegios. Yo nací en una maternidad y estoy seguro de que dieron el cambiazo conmigo. Dijeron que había estado en una incubadora muchos meses y que nadie me podía ver. Pero con seis meses bautizaron en otra provincia, ya de Castilla y León», asegura. No tiene pruebas «pero me dicen que mis padres estuvieron en un entierro a los pocos días de mi nacimiento. De eso no hay constancia, me lo han dicho gente que estuvo presente».

No tiene constancia de su fecha real de nacimiento. «Creo que mi madre perdió el niño y mi padre le puso un remedio con la mejor voluntad. No me parezco en nada a mi hermano», segura. Forma parte de la Asociación de Bebés Robados de aquella Comunidad Autónoma: «Soy el único miembro de la familia que tiene pelo y que carece de lóbulo en una de las orejas», aporta como pista. «Si es cierto lo que pienso, lo llevaré con mucha dignidad. ¿Que si me gustaría encontrar a mi familia biológica? Por supuesto, claro que sí, me haría ilusión. No guardo rencor a nadie, solo a mi madre porque no me ha querido nunca. Ahora ya entiendo por qué», lamenta.

Sopesa emprender acciones legales contra el Estado «porque hay un documento de partida del parto que ha sido falsificado». Busca ayuda: «Me gustaría que álguien me asesorara».

Un leonés se hará una prueba de ADN para demostrar que es un bebé robado