viernes. 27.01.2023
ÁREA METROPOLITANA

La ley de movilidad suma trabas al soterramiento de las vías en Trobajo

La norma limita al 30% la financiación y distingue reformas funcionales y urbanísticas
                      Protesta de la asociación vecinal por el soterramiento del tren en Trobajo. FERNANDO OTERO
Protesta de la asociación vecinal por el soterramiento del tren en Trobajo. FERNANDO OTERO

El Gobierno empieza a deslizar vía ley los argumentos con los que trata de desmontar la resistencia de Trobajo del Camino a tragarse de por vida las vías del tren, los saltos, los puentes y pasarelas, los pasos inferiores, en su defecto, que condicionan el desarrollo urbanístico y social de la localidad; del perímetro metropolitano de León, por extensión. Lluvia fina para que cale, en la nueva doctrina contraria a soterrar vías, según la ciudad o el territorio del que se trate, mientras en algunos puntos tocados por el privilegio y el dedo político diluvian millones para hacer desaparecer el ferrocarril de la vista de los habitantes y del paisaje callejero que hasta ahora ocupa.

Trobajo está entre los primeros, entre la relación en las que se va a negar el soterramiento porque la solución no es tendencia entre la nueva normativa que ampara la Ley de Movilidad Sostenible, donde se alienta un cambio de criterio con el fin de modificar las normas para financiar el soterramiento como fórmula para mejorar la calidad de vida en el entorno.

Orientación

La inversión al 100% se reserva a intervenciones que estén declaradas de interés general

El Ministerio de Transportes agota en la legislación reformada la posibilidad de que no se cargue a las arcas del Gobierno central más del 50% del coste que derive de la intervención, aunque la inversión del organismo que gestiona la obra pública en España en materia de movilidad y transportes estaría limitada a un máximo del 30% de la cantidad.

Con este movimiento en la legislación, se trata de taponar iniciativas de este calado que atienden a objetivos de proyección urbanística defendidos en el ayuntamiento en la entidad local de referencia, y en los que no se vea una necesidad real para meter la vías bajo tierra. Esta diferencia entre conceptos funcionales y urbanísticos dará cobertura política a muchas negativas a financiar la depresión de la cota de vías, en una relación en la que las pretensiones vecinales de Trobajo del Camino destacan a nivel nacional.

Leyenda

Funcionales o urbanísticas, nuevos criterios para definir las integraciones ferroviarias

Las dos españas encuentran en el soterramiento otro punto para reafirmar la división; los agraciados y los agraviados, entre los que se encuentra el cordón urbano de la capital leonesa, frente a rescates en el área metropolitana de Barcelona, planes de inversión multimillonarios en Valencia, o el último, en Bilbao, por exigencias del pacto que el Gobierno socialista mantiene con los partidos de la extrema izquierda vasca.

Mientras el Gobierno selecciona diferentes puntos con los que contradecir que la norma general es rechazar el soterramiento, retirar las vías de superficie se predica como una tendencia con la que el Ministerio de Transportes legisla su negativa a soterrar. Soterrar será lo último, salvo excepciones entre las que no se encuentra Trobajo del Camino.

La ley de movilidad suma trabas al soterramiento de las vías en Trobajo