domingo 26/9/21

Límites a esas pequeñas cosas del día a día

El nivel 1 de alerta frente al coronavirus en el que se encuentra León desde ayer permite la celebración de romerías y de procesiones al aire libre en un recinto acotado, con un aforo máximo del 75 por ciento y un máximo de 1.000 personas. Además, los asistentes podrán estar de pie aunque deben guardar distancia de seguridad. Así consta en la Guía Práctica de Celebración de Fiestas Populares 2021 actualizada por la Junta tras pasar del nivel 2 al nivel 1, donde incluye información sobre la celebración de espectáculos como pasacalles, fuegos artificiales, discomovidas, atracciones feriales o mercados medievales, entre otras.

Se permiten los mercados temáticos y las ferias como las celebradas en San Froilán. En el nivel 1 se permiten los mercados medievales y las ferias comerciales en vía pública como las que habitualmente se celebran en San Froilán, aunque deben respetar un aforo máximo del 75 por ciento a razón de una persona por cada cuatro metros cuadrados de espacio computable de superficie del recinto, excluida la ocupada por los puestos de venta que deberán respetar una distancia de, al menos, 1,5 metros, salvo que estén ubicados dentro de estructuras rígidas o semirrígidas que impidan el contacto entre ellos.

Si hay asientos, las atracciones pueden ocupar hasta un 75%. En las atracciones feriales con asientos se permite un 75 por ciento de ocupación por cada fila y en las atracciones sin asientos, el 50 por ciento de la capacidad de la instalación si es posible mantener la distancia de seguridad interpersonal, y en el caso de que no sea posible, el 30 por ciento de aforo pero cuando todas las personas usuarias residan en el mismo domicilio, podrán ser utilizados todos los asientos del elemento en cuestión. Sin embargo, para castillos hinchables, juegos comunitarios y similares, que carecen de asientos y donde no es posible garantizar la distancia de seguridad entre no convivientes, se fija un aforo máximo del 30 por ciento, y deben seguir las medidas de higiene y desinfección regulares y diarias.

Las misas patronales de otoño acotarán el recinto. Del mismo modo, se permiten misas patronales al aire libre para lo que también es preciso acotar un recinto con un aforo del 75 por ciento pero sin límite de personas en este caso. Para aforos superiores, se precisará de evaluación del riesgo sanitario, que se deberá solicitar al Servicio Territorial de Sanidad de la provincia con, al menos, 10 días hábiles de antelación al de la celebración.

Las verbenas y discomóviles: máximo mil personas y con mascarilla. Las normas para la celebración de verbenas y discomóviles establecen un aforo del 75 por ciento del recinto acotado al efecto con un máximo de 1.000 personas que deben llevar mascarilla aunque se permite comer y beber durante el espectáculo. No es preciso que el público esté sentado y se debe guardar la distancia de seguridad entre grupos de no convivientes e identificar áreas o zonas diferenciadas que permita mantener la distancia de seguridad interpersonal. Entre las distintas áreas deberá respetarse zonas de paso que permitan la circulación de personas.

Los pasacalles no obligan a sentar ya al público. En el caso de los pasacalles musicales o desfiles, será necesario acotar un espacio o recinto y no se permitirán en la vía pública sin acotar ante la posibilidad de que se produzcan aglomeraciones. En el espacio que se acote, «que pueden ser una o varias vías públicas», se guardará el aforo del 75 por ciento con un máximo de 1.000 personas. No es necesario que el público se encuentre sentado y se deberá respetar la distancia de seguridad interpersonal y el uso de mascarilla.

Ocio al aire libe con amplios aforos y los espacios cerrados también relajan medidas. Por su parte, las normas para la celebración de conciertos, circos, cine de verano y similares se establece un aforo del 75 por ciento del local o del recinto donde se desarrolle, con un máximo de 1.000 personas al aire libre y de 500 en espacios cerrados y se permite que el público esté de pie.

Los pueblos pueden despedir el verano con paellas, chocolatadas y comidas comunitarias.

También se pueden celebrar paelladas, chocolatadas y comidas populares al aire libre sin necesidad de previa evaluación del riesgo sanitario si cumplen varias condiciones como que el número de asistentes no supere los 1.000 en espacio al aire libre y los 500 en espacio cerrado, que no impliquen aglomeración de personas, que sea posible el cumplimiento de la distancia de seguridad y que se cuente con una organización que permita la aplicación de las medidas de control de virus respiratorios. Se permiten los juegos populares como la rana, la petanca, la sogatira o similares sin necesidad de previa evaluación del riesgo sanitario en los mismos supuestos que para paelladas, chocolatadas o comidas populares.

Las aglomeraciones se persiguen en la vía pública durante actos sin acotar. Por su parte, para desarrollar teatro de calle será necesario acotar un espacio o recinto y no se permite en la vía pública sin acotar «dado que se pueden producir aglomeraciones». En el espacio que se acote, que pueden ser una o varias vías y espacios públicos, se guardará el aforo del 75 por ciento con un máximo de 1.000 personas y se permite que el público permanezca de pie. También se permite comer y beber durante estos espectáculos.

Mascarilla si hay contacto en pruebas deportivas no oficiales. En cuanto a las pruebas deportivas de competiciones no oficiales se debe usar mascarilla si existe contacto físico. Si se realizan al aire libre se permiten grupos de 30 personas como máximo con una distancia de cuatro metros entre grupos. Si se realizan en espacio cerrado el máximo es de 25 personas en actividades sin superar el 85 por ciento de aforo de la instalación y será precisa la evaluación del riesgo sanitario si se realizan fuera de instalaciones deportivas convencionales y en «espacios deportivos singulares». Por su parte, las competiciones oficiales se rigen por el protocolo del Consejo Superior de Deportes y no se necesita mascarilla, como hasta ahora.

Límites a esas pequeñas cosas del día a día