viernes 17/9/21
PARIENTE DE LAS PIRAÑAS

Un ‘come-testículos’, pescado en el Torío

Medio Ambiente realizará otra pesca eléctrica para ver si hay más pacú tras capturar a un pariente de la piraña en La Candamia.

Un pez pariente de las pirañas, originario de ríos amazónicos de Sudamérica, con una dentadura similar a la humana y que puede llegar a alcanzar 25 kilos de peso y 80 centímetros de longitud fue atrapado hace unos días en el río Torío a la altura de La Candamia.

Pero no hay que alarmarse. Eso dice la Junta. El pacú no llegó a atacar a ningún bañista, ni mucho menos se lanzó a las partes blandas de algún varón como cuenta su leyenda negra, que le ha valido el apodo de ‘come-testículos’ o corta pelotas en su versión inglesa (ball cutter). No es carnívoro, como las pirañas, tranquilizan en Medio Ambiente.

El pez extranjero fue avistado por un pescador que practicaba su afición en las escasas aguas que trae el Torío en el estío a su paso por la capital. Eso sí, la misteriosa aparición, trae de cabeza a los celadores de la Junta y a la Guardia Civil. El pescador avisó a la sección de Pesca de la Junta y el servicio territorial de Medio Ambiente advirtió a la guardería y al Seprona. Acto seguido, se organizó un dispositivo de pesca eléctrica para atrapar al pez invasor. El resultado fue la captura de un ejemplar, que la Guardia Civil como si fuera un detenido para dejar constancia de sus rasgos y, especialmente, de su dentadura.

Próximamente, se va a realizar otra pesca eléctrica para ver si se detectan más ejemplares, aunque los técnicos de la Junta no ven probable que aparezcan otros invasores. Pese a tratarse de una especie de agua dulce y de zonas tropicales se han avistado ejemplares en aguas tan frías como las del Sena en París, el lago Michigan de Nueva Jersey y ríos de Suecia. E increíblemente frente a las costas de Florida.

Nadie ha encontrado explicación a que este pez de agua dulce pueda sobrevivir en agua salada, pero los agentes medioambientales de la Junta sí tienen una teoría muy sencilla sobre la presencia de esta especie exótica y controvertida en las aguas del Torío. «Lo más probable es que alguien lo tuviera en una pecera o en un acuario y al crecer lo liberara en el río», comentan.

No es posible que el pez, que no pasaba de los dos kilos de peso, llegara a la ribera leonesa atravesando el océano y remontando luego los ríos Duero, Esla y Bernesga para aposentarse a pasar el verano en las aguas del Torío.

Pese a la leyenda negra de este pez, se cuenta que atacó a unos pescadores en Papúa que murieron desangrados tras arrancarles los testículos, los expertos señalan que el pacú no es tan peligroso como las pirañas que son carnívoras. El ‘come-testículos’ es omnívoro, come desde insectos hasta algas, crustáceos y frutos con cáscaras, de ahí la dentadura tan desarrollada de que dispone, pero no son considerados peces agresivos. Su predilección por las criadillas humanas puede deberse a que es una zona caliente y al aire que podrían atacar si tuvieran mucha hambre. Tampoco hay mucha gente que se bañe en La Candamia, la piscina natural de la capital antaño. Ahora sus pozas son frecuentadas sobre todo por familias de inmigrantes.

La presencia en aguas leonesas de este pez tropical, en pleno verano, su época de desove (aunque en Sudamérica ahora es invierno), es todavía un misterio sin resolver. La Guardia Civil le abrió la boca y consiguió su foto. No su confesión.

Un ‘come-testículos’, pescado en el Torío
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