sábado. 28.01.2023
El tráfico y la inadecuada colocación del pavimento hace cinco años plantean constantes labores de reparación

El mal estado del adoquín del entorno de la Catedral obliga a levantarlo

La brigada del casco histórico ha reanudado sus trabajos con la llegada del nuevo año y la consignación presupuestaria correspondiente
Los operarios trabajan justo en las inmediaciones de la catedral
La falta de control de entrada al recinto peatonalizado en todo el entorno comprendido entre la plaza de Botines, Calle Ancha y Puerta Obispo -donde los bolardos de restricción se hallan prácticamente siempre bajados, con lo que el tráfico accede a la zona sin vigilancia alguna- provoca constantes daños en el ya maltrecho adoquinado actual. Con la vuelta al trabajo de la brigada del casco histórico, tras contar con nuevos fondos ya correspondientes al periodo 2003 del contrato de mantenimiento y conservación de infraestructuras de la ciudad, las obras se centran ahora en el área de Puerta Obispo, donde los operarios llevan ya días realizando labores de cambio de adoquinado. El concejal de Obras, Luis Blanco, explica que se está sustituyendo el adoquín calatorado actual por adoquín de granito, que cuenta con una mayor resistencia al tráfico rodado. Además, matiza que cuando hace cinco años fue instalado el pavimento las piezas se ensamblaron juntas, «en lugar de dejar una ranura entre ellas de medio centímetro y rellenarla con mortero, de este modo se hubiera evitado que se movieran». De todas formas, Blanco denuncia que los accesos al casco antiguo en esta zona son «indiscriminados entre la plaza de Botines y la iglesia de San Pedro». Indica, incluso, que llegan a transitar por este enclave peatonalizado camiones de más de ocho toneladas, a pesar de estar expresamente prohibido en la ordenanza. «La Policía Local no debía autorizar estos tránsitos hacia obras y reformas de inmuebles del casco». Una vez finalizados los trabajos en el área de Puerta Obispo, la brigada levantará toda la zona central de la vía colindante con el atrio de la Catedral y la calle Ave María. En ésta última los operarios dejarán la piedra existente, aunque la unirá con juntas. Para este año el contrato de conservación cuenta con un presupuesto de 2,4 millones de euros (400 millones de pesetas), buena parte de los cuales se invertirán en los trabajos de reparación y cambio de adoquinado. Estas obras fueron realizadas hace cinco años por la empresa Teconsa y financiadas con fondos de la UE.

El mal estado del adoquín del entorno de la Catedral obliga a levantarlo
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