jueves 20/1/22
FRENTE CONTRA LOS RECORTES EN EL TREN

La manifestación del tren destapa la brecha abierta en el PP leonés...

Carrasco coloca a Gutiérrez delante de la marcha como responsable de la situación.
Parada de la Asunción en la que puede quedarse Feve.

Cómo ser visto pero sin estar es el difícil equilibrio en el que se mueve el PP de León para afrontar la manifestación del domingo contra los recortes del ferrocarril. La cita en la que entienden que no pueden faltar, porque se interpretaría como un desplante a la ciudadanía que se ha levantado contra la sucesión de tijeretazos a los proyectos leoneses, pero en la que tampoco quieren significarse para no tener problemas con la dirección nacional. El dilema que los responsables leoneses del partido planean solventar con una política de perfil bajo en la que el alcalde de León Emilio Gutiérrez, figure como mascarón de proa, escoltado por sus concejales y los regidores de la vía de Feve que quieran participar, y que el resto se limite a un plano secundario, casi anecdótico. Que nadie en León pueda decir que no estuvieron, pero que nadie pueda llamarles la atención en Madrid.

La brecha del tren destapa el distanciamiento entre la dirección provincial de Isabel Carrasco y Emilio Gutiérrez. El enfrentamiento abierto que ahora encuentra campo en las integraciones ferroviarias. Un campo de minas que los responsables del partido abonan con las críticas hacia el alcalde por su inacción durante estos tres años y su falta de iniciativa, a pesar de que de manera pública alardearon de que tenían soluciones para el AVE —como aquella de sacar la estación a Los Juncales que fue rechazada de plano— y que en el proyecto de Feve habían conformado un grupo de trabajo conjunto entre sus técnicos y los del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Movimientos que no se han traducido en nada y que ahora, cuando se han complicado las cosas, se limitan a un repliegue a la espera de que sea Fomento quien solucione los problemas, como quedó claro en la reciente reunión con los parlamentarios nacionales. Que sea Gutiérrez quien aguante el tipo, retan, al tiempo que inciden en que, más allá de la cualidad como gestor con la que se inviste, su balance se resiente cuando se trata de hacer política: reivindicar, proponer y lograr apoyos en los que sustentar la llegada de financiación.

Sometido a la exposición pública por parte de su partido y alanceado desde la oposición por las constantes alusiones a su perfil «servil», Gutiérrez no tiene más remedio que acudir a la manifestación. Ayer por la mañana reunió a sus concejales para comunicárselo y dar libertad para que cada uno decida si se apunta. En el reto le va el primer envite para colocarse en la carrera electoral. La mayoría absoluta le avala para continuar, pero el año que le queda por delante va a estar marcado por la confrontación que promoverán los socialistas y los leonesistas con argumentos como el tren.

La manifestación del tren destapa la brecha abierta en el PP leonés...
Comentarios