martes 19.11.2019
ATENCIÓN A LA TERCERA EDAD

Los médicos de familia detectan que un 10% de los ancianos que ven en consulta sufre maltrato

Un estudio de Semergen destaca la falta de cuidados, higiene, alteraciones en la piel y soledad de muchos pacientes mayores
Semergen quiere dar pautas a los médicos de familia para abordar el maltrato a mayores. JESÚS F. SALVADORES
Semergen quiere dar pautas a los médicos de familia para abordar el maltrato a mayores. JESÚS F. SALVADORES

Falta de cuidados, soledad, alteraciones en la piel o en la higiene y sentimientos de estar desplazados. El maltrato a los ancianos, que posee todas esas caras, es un problema casi invisible. La mayoría de las personas no denuncia por miedo o vergüenza. Resulta muy difícil que acusen a su cuidador, al tratarse en muchos casos de un familiar o un hijo y, además, se sienten culpables, porque creen que representan una carga y temen acusar a sus descendientes o parejas por miedo a lo que pueda ocurrir.


Esa sospecha de maltrato ya se detecta en los centros de salud. La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) estima que más del 10% de los mayores de 65 años que acuden a las consultas de AP «podrían estar siendo maltratadas, especialmente las mujeres», según los datos preliminares del estudio Presencia, que pueden extrapolarse a León.

 

La mayor parte de los casos de maltrato que están detectando en consulta los médicos de familia se corresponden con «mayores de 80 años, con enfermedades crónicas y degenerativas y con un alto nivel de dependencia», precisa uno de los investigadores, Francisco Javier Alonso. El médico estima que cuando avancen en el trabajo ese porcentaje del 10% de maltrato «puede crecer», sobre todo, en poblaciones envejecidas, como es el caso de León, con 122.300 mayores de 65 años y 331 centenarios.

 

Por lo que han comprobado hasta el momento, algunas personas con deterioro cognitivo presentaban falta de limpieza, nutrición, integridad de la piel, falta de atención sanitaria o abandono. También constatan que más de la mitad de los cuidadores son familiares de primer grado del paciente, con estudios primarios, residen en la misma vivienda y solo uno de cada 10 posee un contrato de trabajo.

 

«Vamos viendo que el principal problema es la soledad y que el cuidador, por el tipo de vida que llevamos, tiene una gran sobrecarga por tener que sacar tiempo para atender a alguien con problemas de salud», precisa. De hecho, uno de cada cinco cuidadores presenta sobrecarga intensa y uno de cada 10 sobrecarga leve, según el estudio. «En consulta se ve más maltrato psicológico que físico, al escuchar que son un estorbo, una carga y no valen para nada», matiza.

 

El informe Presencia también indica que los pacientes mayores con sospecha de maltrato presentaban menos nivel de estudios, más antecedentes de maltrato, de trastornos psicológicos, incontinencia de esfínteres, más polimedicación, diabetes y enfermedad renal crónica.

 

«Estas personas tenían mayor nivel de dependencia y percibían peor su salud. En sus cuidadores se detectaba un mayor nivel de sobrecarga», apunta Alonso. El investigador cree que la violencia y el maltrato a las personas mayores «es un problema presente en la sociedad, ante el cual no se han dedicado hasta el momento los suficientes esfuerzos y recursos. Sabemos que existe, pero hay poca información y datos sobre este grave problema».

 

Por ello, desde Semergen «llevamos trabajando desde hace más de un año en este estudio para conocer la prevalencia de sospecha de maltrato y las principales características socio-sanitarias y clínicas de los pacientes mayores de 65 años atendidos en Atención Primaria, para poder dar las pautas y las posibles actuaciones que el médico de familia puede seguir para mejorar la atención a nuestros pacientes», explica.

Los médicos de familia detectan que un 10% de los ancianos que ven en consulta sufre...