domingo. 03.07.2022

El grupo de montes convive con un riesgo medio-alto de incendios, según constata el plan que regulará su gestión. Los técnicos responsables del documento aconsejan a la Junta —como gestor de sus aprovechamientos y mejoras— tratamientos selvícolas, eliminación de restos de corta y mantenimiento de las vías de acceso y cortafuegos para prevenir el fuego y minimizar su daño. Plantean la instalación también de puntos de agua contra incendios. El paraje ha sufrido en múltiples ocasiones los daños de las llamas con la consiguiente merma de masa arbolada, por ejemplo en zonas próximas a Las Lomas y más al norte del Monte Villamoña, así como en la conocida como Cuesta de La Candamia.

Y ante la existencia de amplias superficies con árboles muertos, combustible para el fuego que supone una amenaza, la planificación aconseja «romper las continuidades horizontales y verticales de combustible».

En las tareas de protección del bosque y con el objetivo de garantizar la viabilidad de la masa arbórea, apuestan por un estructura de monte alto y primar la revegetación a través de las semillas. La amenaza de incendios y de erosión obligan a «asegurar el mantenimiento y estabilidad de los sistemas forestales», en una tarea que ha de ser compatible con un rendimiento sostenible y la generación de empleo.

Los ingresos obtenidos de la madera, la caza y usos recreativos serán destinados a las tareas de cuidado y protección de los montes, a los que también la Junta dirigirá fondos de mejora recaudados de la gestión de otros, ya que el 15% de los aprovechamientos van a parar a las arcas autonómicas.

Mejorar accesos, puntos de agua y cortafuegos para evitar incendios