jueves 6/8/20
Tradiciones con recorte

El menú de Navidad viene frugal este año

El Ayuntamiento rebaja en cien euros el tradicional aguinaldo a las Concepcionistas y vuelve a los 550 euros de la etapa de la crisis
El alcalde conversa con las Madres Concepcionistas en la entrega del aguinaldo. FERNANDO OTERO
El alcalde conversa con las Madres Concepcionistas en la entrega del aguinaldo. FERNANDO OTERO

«Hay que ahorrar». A medio camino entre la broma y la explicación oficial, el Ayuntamiento restó importancia al recorte. Pero el tradicional aguinaldo a las Madres Concepcionistas, que el anterior equipo de gobierno había elevado a 650 euros después del a etapa de la crisis económica, volvió a los 550 euros de aquellos tiempos.

 

No fue lo único. Pedía la madre abadesa de las hermanas de clausura que se interviniera en el artesonado de las instalaciones que dan nombre al convento de la Plaza de las Concepcionistas, dañado en su decoración por el paso de los tiempos. «Quizá una ayuda de la Junta o de la Diputación...» sugirió la hermana regidora. Su homónimo en el municipio le declaró buenas intenciones. Quizá el día en que acuda a degustar el pavo que le ofrecieron ayer pueda concretar algo más. Por de pronto, en la plaza Mayor, a la vera de la hornacina de la Virgen María, el regidor cantó con vigor la Salve.

 

Lo hizo al salir del convento fundado el 10 de junio de 1516 por Leonor de Quiñones Enríquez, hija de los Condes de Luna. Desde 1656 consta un acuerdo municipal que obliga a celebrar «la fiesta de Nuestra Señora de la Concepción» en el citado convento, uno de los cuatro por los que tiene que pasar por norma la procesión de la mañana de Viernes Santo.

 

Glosó los términos históricos de la cita el cronista oficial de la ciudad, Maxi Cayón. Ya el 15 de noviembre de 1315 el concejo leonés y el Cabildo Catedralicio firmaron una concordia que fue sellada con una imagen de la Purísima Concepción. Pero en realidad, fue el 8 de octubre de 1621 cuando el Ayuntamiento, presidido por Luis de Corral y Arellano, acordó jurar y defender que la Santísima Virgen fue concebida sin pecado original, con obligación de defender el voto con todo su poder «personas y haciendas».

 

Y en las postrimerías de 2019, con la compañía de cuatro Reyes de Armas (lo que toda la vida fueron maceros) y con la corporación en forma de ciudad (precedida y anunciada por clarín y tambor) la representación del municipio dio cumplimiento a una tradición que ya recogió Francisco Cabeza de Vaca Quiñones, marqués de Fuente Oyuelo en Resumen de las Políticas Ceremonias con las que se gobierna León, obra fechada en 1693.

 

A los pies de la hornacina de la plaza Mayor cantó el Cronista Mayor a «uno de los rincones de más sabor histórico de la ciudad». Lo avala el episodio del coracero francés muerto con su caballo al bajar por las escaleras del pasaje durante la invasión napoleónica de junio de 1810. Por eso se instaló la talla de la virgen en esa zona.

 

Cerró el turno de intervenciones el reverendo Manuel Fláker: «La virgen María nos invita a decir sí al plan de Dios. En ella vemos la obra que Él quiere hacer en nosotros».


Los instantes previos al canto de la Salve. FERNANDO OTERO.

El menú de Navidad viene frugal este año