sábado 23/10/21

Cuatro meses después la única solución es el «despido y el cierre»

Casi cuatro meses después de la solicitud voluntaria de concurso de acreedores, el Inbiotec ha vuelto a la casilla de salida y se asoma a la desaparición a pesar de la presión que ha ejercido la comunidad científica para salvar el centro de investigación, que liquidarán sin tener en cuenta sus 30 años de servicio público. Desde finales de abril, cuando se declaró la quiebra del instituto, ninguna administración ni empresa privada han puesto encima de la mesa un plan de viabilidad que garantizara su supervivencia más allá de los próximos meses. La única que comprometió dinero fue la Diputación, aunque la ley no permite dar subvenciones a un organismo involucrado en un proceso concursal, algo que se podía «haber evitado», según los representantes de los trabajadores. No entienden por qué lo presentaron si eso cerraba la puerta a las ayudas públicas. Dudaron de que ese respaldo fuera, incluso, real. Tampoco han obtenido ninguna respuesta del CSIC. Mucho menos de la Universidad y de la Junta. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas tenía pendiente un informe técnico para valorar la posibilidad de que este centro se integrara en la red nacional, pero «no sabemos nada», reprocharon los representantes de la plantilla, que ya negocian la resolución de los contratos.

Cuatro meses después la única solución es el «despido y el cierre»