viernes. 03.02.2023
Montserrat González saliendo de Comisaría camino de los juzgados

Montserrat González y Triana Martínez, las dos principales acusadas por la muerte a tiros de Isabel Carrasco en mayo del año pasado, solicitarán a través de su asistencia letrada que la jefa de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta en León (Udev) sea citada a declarar en el juzgado de Instrucción número 4 de los de León.

Lo hacen por entender que su testimonio puede sostener la tesis que defienden madre e hija, de acuerdo a la cual, la confesión del crimen por parte de la primera se debió a una falsa promesa de beneficios de cara al juicio y al compromiso de que la joven sería excluida del proceso, a cambio de que la autora material de los disparos relatara lo ocurrido.

Los supuestos responsables de estas falsas promesas habrían sido, siempre según la versión de las imputadas, los dos inspectores de Policía Nacional enviados desde Burgos por la Jefatura de Policía de Castilla y León, que fueron incorporados al caso para dotar al crimen de mayor objetividad policial, a la vista de que de forma indirecta y por su condición de marido y padre, estaba implicado el inspector responsable entonces de la Comisaría de la Policía Nacional de Astorga.

La hipótesis que manejaron desde un principio madre e hija es que el trato que se les había dispensado por parte de los dos inspectores había sido especialmente correcto y afable. «Nos dijeron que eran amigos de mi marido», llegó a manifestar Montserrat en sede policial. Una de las transcripciones del interrogatorio a la madre recoge que preguntó si los dos policías volverían al día siguiente, por considerar que ambas se habían sentido muy a gusto en su presencia.

Esperar al abogado

Los inspectores, por su parte, manifestaron por dos veces en sede judicial que en ningún caso se había ofrecido ninguna falsa prebenda a las acusadas y que se les hizo especial mención de la necesidad de esperar a que se les asignara un abogado para manifestarse: «Nada de lo que estáis diciendo ahora vale para el juicio, porque tenéis que esperar a que venga vuestro letrado», explicó uno de los inspectores, que no obstante reconoció que puso en conocimiento de la jefa de la Udev la confesión que acababan de escuchar y fundamentalmente la mención a que la pistola estaba en poder de una agente de la Policía Local para que procediera de acuerdo a su entender.

La petición para la toma de declaración a la jefa de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta no se ha producido todavía pero se podría registrar en las próximas horas. De acuerdo a la marcha que lleva el procedimiento, convertido ya en un asunto que se rige por la Ley del Tribunal del Jurado, se podría tramitar a la mayor celeridad para intentar que se lleve a cabo antes de que acabe el mes de enero.

Montserrat y Triana piden que la jefa de la Udev explique cómo confesaron