domingo. 03.07.2022

La eliminación de los peajes leoneses es recurrente en los lemas y programas electorales; si en el caso de la AP-66 llega un paso más allá, a la mesa de la negociación con el Gobierno de España para que la teoría supere el muro de la práctica, la León-Astorga no aparece ni por asomo.

La excepción de la política de bonificación de peajes en el noroeste español son los autopistas leonesas; después del cambio de consideración del Gobierno con la León-Asturias, la excepción en la política de peajes en la provincia será la León-Astorga.

La AP-71 se ha quedado para inspirar enunciados de mociones políticas en ayuntamientos y Diputación de León, de forma extraordinaria alguna en las Cortes de la autonomía, en las que se insta al Gobierno a mover ficha a favor del peaje, la bonificación, la extinción de la explotación, que convierte la vía en la concesión más longeva de todas las que contemplan el mapa de los peajes en España.

No hay gestión encaminada a trasladar a la autopista que entorpece el trazado clave para la cohesión interna de la provincia las exenciones que han comenzado a extenderse en otras estructuras de pago.

No siquiera la espoleta de la AP-9, que el pasado verano supuso una arenga para la reivindicación en torno a los peajes de León, ha logrado sacar a las instituciones del letargo que existe en torno al pago en la vía de alta capacidad que condiciona el eje central del desarrollo social y económico de la provincia. En torno a este corredor concurren otras circunstancias que empeoran desde hace años las perspectivas del entorno, así como el reparto de la carga del tráfico. La propuesta de desvío de tráfico de la N-120 a la AP-71 se quedó congelada tras la moción de censura y el cambio de gobierno de 2018, en vísperas como estaba de aplicar un trasvase que se planteó para racionalizar la demanda de tráfico en esta zona; aliviar la carga de la carretera nacional, despejar de presión las travesías de los núcleos habitados, y traspasar carga a la AP-71, que deja mucha holgura en los registros de ocupación media diaria.

La León-Asturias está más cerca que nunca de extender entre sus usuarios una rebaja general de las tarifas; el Gobierno ha previsto llevar hasta los 9 millones de uros la consignación anual para hacer frente a esta propuesta. La León-Astorga no figura en el plan.

Sin movimientos en torno a los descuentos de la León-Astorga