domingo. 25.09.2022

María Bolaños, vicepresidenta de AJE León, defendió el «espíritu optimista» que caracteriza a la asociación. «Las cosas están mal, León tiene problemas, pero no podemos llorar por todas las esquinas. Hemos decidido asociarnos, arrimar el hombro y ver qué posibilidades tiene la provincia», defendió la empresaria. Cree que la mentalidad de los jóvenes ha evolucionado en este sentido y confía en que la Asociación de Jóvenes Empresarios «sea la chispa que cambie las cosas». Valora mucho ese intercambio de conocimiento entre emprendedores y lamenta la poca sensibilidad de las administraciones, que, según reprocha, ponen multitud de trabas que lastran el crecimiento y frustran muchas ideas. «A efectos prácticos la ayuda para emprender no es real. Las administraciones deberían ponerse las pilas porque las trabas son a veces insalvables», explicó María Bolaños, que pidió desterrar «ese concepto» de que el «empresario es el malo». Cree que esa percepción cambiaría si los trabajadores recibieran el sueldo bruto y fueran ellos los que pagaran los diferentes impuestos y cargas, como hacen los autónomos. «Se darían cuenta de que no somos tan malos. Por el camino se queda un montón de dinero», lamentó.

Las mujeres cierran el Foro
Comentarios