sábado 26/9/20

Nacen programas para ayudar a los jóvenes tutelados, que trabajan once años antes que sus iguales

Los jóvenes tutelados se ven obligados a emanciparse 11 años antes que sus iguales y se enfrentan de esa manera prematura a una difícil situación tras haber crecido privados del cuidado parental al cumplir los 18 años.

La mayoría de edad supone el cese del acogimiento y hace que estos jóvenes tengan que enfrentarse a un proceso de transición a la vida adulta muy diferente al del resto de sus iguales, obligándoles a emanciparse once años antes que la media, que en España se sitúa en torno a los 29 años.

Por eso, uno de los objetivos es preparar a los jóvenes para su transición a la vida adulta y acompañarles más allá de la mayoría de edad a través de su Programa de Jóvenes. Gracias a este recurso que gestiona Aldeas Infantiles SOE, los jóvenes se independizan de media a los 27 años, una edad mucho más cercana a la de sus iguales, que se sitúa en los 29 años.

«Somos plenamente conscientes de las incertidumbres por las que atraviesan estos chicos al cumplir la mayoría de edad y tratamos de ayudarles para que su proceso de emancipación sea más fácil, brindándoles las mismas oportunidades que tendría cualquier chico de su edad», explican desde la organización.

Así, a través del mencionado programa, la entidad ofrece una respuesta adaptada a las necesidades de cada joven y les procura los apoyos necesarios hasta conseguir su correcta integración social y laboral, con independencia de su edad.

«Un apoyo que comienza años antes de cumplir la mayoría de edad, para que cuando lleguen a ella hayan podido contemplar los distintos escenarios que se encontrarán, hayan podido reflexionar sobre sus aspiraciones y sobre los proyectos que les gustaría realizar, y hayan podido incluso tomar algunas de las decisiones que les permitirán lograr sus metas en el futuro», subrayan.

Además existe el programa Preparados para emanciparse. Esta iniciativa, que se ha implementado de forma simultanea en diez países europeos (Croacia, España, Italia, Letonia, Lituania, Austria, Bulgaria, Estonia, Hungría y Rumanía), nació en 2017 con el objetivo de brindar a los jóvenes un sistema de transición gradual a la edad adulta en el que los profesionales que los acompañan tuvieran la mejor capacitación posible para garantizarles el éxito de su proceso de emancipación.

Con motivo del Día de la Juventud, Aldeas Infantiles SOS recuerda que el proceso de dejar atrás el acogimiento es muy importante tanto para los jóvenes como para los profesionales responsables de su cuidado, y que debe reflejar la eficacia de la inversión del Estado y la capacidad de los profesionales, tal y como marcan las directrices de las Naciones Unidas sobre las Modalidades Alternativas del Cuidado de los Niños.

Además, Naciones Unidas, en su recientemente aprobada resolución sobre la protección de los niños privados del cuidado parental, también subraya la importancia de asegurar que los adolescentes y jóvenes que salen del sistema de protección reciban un apoyo apropiado para preparar la transición a la vida independiente, incluida la ayuda para obtener acceso al empleo, a la educación, a la capacitación, a la vivienda, al apoyo psicológico o a los servicios sociales.

«Sin embargo, lo habitual es que los jóvenes que viven bajo el amparo del sistema de protección tengan que enfrentarse a una transición breve y acelerada a la etapa adulta al cumplir la mayoría de edad, lo que los sitúa en una clara desventaja respecto al resto de jóvenes y contribuye a su distanciamiento del sistema educativo y del mercado laboral, convirtiéndolos en uno de los grupos más vulnerables de la sociedad», ha explicado el presidente de la organización, Pedro Puig.

Nacen programas para ayudar a los jóvenes tutelados, que trabajan once años antes que...