sábado 26/9/20
Crecen las empresas encargadas de gestionarlos

El negocio inducido de los pisos turísticos

Los nuevos intermediarios han puesto orden en un sector donde los ilegales eran mayoría
El Palacio de Jabalquinto reabrirá convertido en un albergue. FERNANDO OTERO
El Palacio de Jabalquinto reabrirá convertido en un albergue. FERNANDO OTERO

El auge de los pisos turísticos en ciudades con un patrimonio atractivo ha generado un nuevo nicho de negocio: las empresas que se dedican a la gestión de este tipo de inmuebles. Y León no está siendo ajena a este fenómeno. Al calor de la enorme proliferación de alojamientos turísticos han comenzado a funcionar desde hace algo más de un año empresas que tienen una cartera más o menos amplia para acoger a los visitantes que llegan a tapear por el casco histórico, admirar la catedral o acercarse a conocer las cuevas de Valporquero.
Su desembarco en León ha sido bien recibido por los hoteles y hostales de la ciudad que desde hace años se han quejado amargamente de la ilegalidad absoluta con la que funcionaban estos alojamientos propiedad de particulares. Es evidente, que su puesta en marcha ha puesto una elevada dosis de orden y de sentido común en un sector que era una «auténtica ley de la selva», tal y como denuncian los hosteleros leoneses.
«Nosotros nos encargamos de la una gestión integral de la vivienda, de su comercialización y de los que es el operativo diario de limpieza, lavandería y también de todo lo relativo a la tramitación de licencias para funcionar dentro de la legalidad», explicó la gerente de Housing León, Laura Santamaría, la firma de referencia en estos momentos a la hora de hablar de estas empresas intermediarias. Housing tiene en el mercado veinte viviendas en León capital y cuarenta en el conjunto de la provincia.
Al margen de estas empresas especializadas en la gestión de alojamientos, algunas inmobiliarias también han dado pasos en esta dirección al comprobar las posibilidades de negocio de este nuevo sector vinculado al auge del número de turistas en León durante los últimos años. 
Su llegada —y no es coincidencia— ha contribuido a normalizar las relaciones del sector de hostelería con este tipo de establecimientos que, hasta que se impuso un mayor control por parte de la Junta y el Ayuntamiento, funcionaban por libre si estar sujeto a los pagos de licencias o tasas obligatorios para el resto del sector. 
Un fenómeno y una preocupación que se ha dado en todas las ciudades, como León, donde el turismo ocupa un lugar importante y además de importancia creciente.
Para los propietarios, colocar su inmueble en este tipo de empresas supone asumir una tributación mucho más alta que la que pagaban en concepto de alquiler residencial pero a la vez, al tiempo que lo legalizan, les libera de tener que estar pendiente de todo lo que se derive de su ocupación y de los gastos necesarios para su acondicionamiento y puesta en servicio. «Está claro que con el modelo que había antes los propietarios facturaban mucho más pero también es una fórmula que conlleva más gastos», comentó en este sentido la responsable de Housing León, Laura Santamaría.

Un valor añadido: la creación de empleo 

La puesta en marcha de empresas que actúan de intermediarias entre el mercado turístico-inmobiliario y los propietarios ha traído también de la mano una cuestión  nada desdeñable, como es la creación de nuevos puestos de trabajo.  El ejemplo de la firma Housing León es bastante ilustrativo de este valor añadido.
«En lo que sería empleo directo en nuestras oficinas, estamos trabajando cuatro personas, incluida gente que sabe idiomas para tratar con el número creciente de visitantes extranjeros. Luego  tenemos una media de seis trabajadores, aunque depende también de la ocupación y de la temporada, para todo lo relativo al mantenimiento y la limpieza de los pisos», explicó Santamaría. «Hay que tener siempre gente para cuando no funciona una caldera, se rompe una persiana, o un grifo no va bien. Estos so problemas que nosotros gestionamos en los pisos y de los que ya no tienen que ocuparse los propietarios».
Evidentemente, el de los pisos turísticos es un sector que ha venido para quedarse. Incluso refleja los nuevos modos a la hora de viajar y pernoctar en una ciudad.
Según datos de la Junta de Castilla y León de finales del año pasado, el parque de viviendas turísticas en León creció en León, con un 84 por ciento de unidades, que le permite situarse en la tercera provincia de la autonomía con más viviendas turísticas, algo más de 300 según su registro aunque el sector hostelero está convencida de que funcionando hay bastantes más. Las viviendas de uso turístico inscritas en el Registro de Turismo de Castilla y León, que elabora la Junta, se han disparado un 55,8 por ciento en el último año, llegando a superar las 2.000. Este tipo de establecimientos ha pasado de las 1.291 en octubre de 2018 a las 2.012 contabilizadas en diciembre del pasado ejercicio.

El negocio inducido de los pisos turísticos