jueves. 11.08.2022

Sentido común, prudencia y cortesía son buenos compañeros en la nieve, pero, además, existen unas normas FIS, de la Federación Internacional de Ski (FIS), que las estaciones están obligadas a divulgar y los usuarios tienen la responsabilidad de respetar.

Los deportes de nieve conllevan riesgos inherentes, por tanto, la precaución puede reducirlos. Mantener siempre el control, adecuándolo a las condiciones climáticas, visibilidad y estado de la nieve, además de tener en cuenta los peligros, tanto naturales (piedras, hielo, árboles...), como artificiales (vallas, pilonas, máquinas pisapistas, cañones de nieve, etc.), son cuestiones que, junto a la cortesía entre esquiadores, merman la posibilidad de sufrir un accidente.

La primera norma FIS es el respeto a los demás. El esquiador o snowboarder debe comportarse de manera que no ponga en peligro o perjudique a los demás. La segunda, el control de la velocidad y la forma de esquiar o deslizarse. La tercera se denomina prioridad, ya que el aficionado que avanza desde atrás debe elegir su ruta de forma que no ponga en peligro al esquiador situado delante que tiene preferencia. Los adelantamientos (4) pueden efectuarse por arriba o abajo, derecha o izquierda, pero siempre de manera que se deje espacio suficiente para prevenir las evoluciones voluntarias o involuntarias del esquiador. Esta norma se aplica incluso al adelantar un esquiador parado.

Al analizar el choque que se produjo el pasado viernes, parece que muchas de estas normas FIS no se cumplieron.

Las normas de la Federación Internacional de Ski que algunos se ‘saltan’
Comentarios