martes 24.09.2019
SEGURIDAD VIAL ■ LAS NUEVAS MEDIDAS DEL AYUNTAMIENTO

La nueva ordenanza prohibirá que las bicis y los patines circulen por las aceras en León

Deberán dejar un metro de distancia con los viandantes en las zonas de preferencia peatonal.
La nueva ordenanza prohibirá que las bicis y los patines circulen por las aceras en León

álvaro caballero | león

Ni por las aceras, ni por los parques y jardines, ni por las zonas exclusivamente peatonales como la plaza de la Catedral o San Marcos. El Ayuntamiento de León aprobará mañana de manera inicial la «ordenanza de circulación y seguridad vial de peatones y bicicletas» con la que quiere «favorecer la convivencia entre los diferentes elementos del tráfico». El texto, que se prevé que entre en vigor en primavera, agrupa «una regulación concreta y detallada» de los derechos y deberes de cada uno de los agentes implicados y remata la redacción de las prohibiciones con un capítulo de multas de entre 50 y 600 euros. Ahí se recogen, por ejemplo, las sanciones por circular sin luz por la noche, por utilizar cascos y auriculares, por no dejar una distancia de un metro al cruzarse y adelantar a los peatones o por andar a pie por los carriles reservados para las bicis.

La normativa elaborada por la Concejalía de Seguridad y Movilidad, dirigida por Fernando Salguero, marca de manera expresa los derechos de ciclistas y peatones en las zonas de convivencia. Las bicis no podrán circular por las aceras, salvo los menores de 7 años, y tan sólo se contempla el permiso cuando dentro de ellas haya una franja reservada como ciclovía, al estilo de las que existe en Eras de Renueva o en el entorno de la plaza de toros. No se queda sólo en estos puntos la restricción para las bicicletas, que tampoco podrán cruzar por los parques o zonas verdes como el de Quevedo o San Francisco, donde será necesario que se bajen y las lleven de la mano, aunque sí que se contempla su permiso por las ciclovías que pudieran estar definidas dentro de los mismos, como las que existen en La Granja o en La Candamia en paralelo al río Torío.

Más fina es la regulación en las zonas de preferencia peatonal, que son todas aquellas que pese a estar urbanizadas como tal tienen bandas de paso para que circulen los coches de residentes, cocheras o repartidores. Fuera de ellas quedan por ejemplo la plaza de Regla, la plaza Mayor salvo en la parte pegada al viejo consistorio o San Marcos en paralelo al parador, aunque sí que entra casi todo el casco histórico y Burgo Nuevo, donde la ordenanza marca que tendrán que circular a una velocidad máxima de 10 kilómetros por hora y apostilla que, al cruzarse o adelantar a los peatones, tendrán que guardar una distancia mínima de un metro. La norma hará que los usuarios de las bicis tengan que circular con ellas en la mano cuando haya aglomeraciones, como ya se contempla incluso en el texto al citar que «se podrá prohibir la circulación a determinadas horas o unos determinados días» en función de la afluencia peatonal. Estas prohibiciones se apuntan también para los patines, monopatines y similares, a los que además se advierte de que no podrán circular por las calzadas normales, ni ser arrastrados por ningún tipo de vehículo.

Pero no todo son restricciones para los ciclistas. La ordenanza detalla multas de entre 50 y 90 euros para los peatones que circulen por las ciclovías y para los vehículos que aparquen en ellas, asienta su prioridad sobre los coches y motos en las zonas de preferencia peatonal y avanza la posibilidad de adoptar medidas para favorecer su tránsito, como «limitar a 30 kilómetros por hora las calles donde exista un solo carril» y crear vías preferentes como la que une ya la plaza de toros con el último tramo de Padre Isla.

En el articulado de la normativa se reseña además la obligatoriedad del uso del casco para los menores de 7 años y la recomendación para la el resto, la autorización para el uso de una luz intermitente blanca en la parte delantera y roja en la trasera, la posibilidad de usar remolques únicamente en zonas de preferencia peatonal y vías 30, la limitación a 20 kilómetros por hora cuando circulen por los carriles bici y la opción de que vayan en paralelo como máximo dos en calles limitadas a 30 kilómetros por hora o menos.

Como curiosidades, la ordenanza, elaborada en colaboración con grupos ciclistas y de patinadores de la capital leonesa, plantea la creación de un registro «de inscripción voluntaria con la finalidad de evitar robos o extravíos y facilitar su localización.

La nueva ordenanza prohibirá que las bicis y los patines circulen por las aceras en León