miércoles 19/1/22
La reactivación de la hostelería redujo el impacto de los Erte en la provincia, aunque todavía hay bares que continúan cerrados. JESÚS F. SALVADORES

Las prestaciones extraordinarias que aprobó el Gobierno para sostener el negocio de los autónomos mientras el consumo no se reactive tan solo cubren en estos momentos al 9,53% del colectivo, a pesar de que con el nuevo cese de actividad, que entró en vigor el 1 de febrero, se esperaba que la protección alcanzara a uno de cada cuatro trabajadores por cuenta propia.

Si bien, únicamente lo cobraron este mes 3.412 profesionales de distintos sectores, frente a los 5.400 que ingresaron algún tipo de subsidio a principios de febrero, según datos oficiales de la Seguridad Social. Son 1.988 menos porque muchos afectados por la crisis que ha desatado la pandemia ya no tienen derecho a ningún tipo de ayuda, a pesar de que el Gobierno relajó las condiciones y amplió la cobertura hasta el próximo 31 de mayo, pero, más allá de acreditar pérdidas o una caída del 50% de la facturación, los distintos ceses de actividad solo pueden percibirse durante un periodo de tiempo determinado, que entronca directamente con la cotización.

De todas formas la cuantía media ni siquiera llega a los 500 euros mensuales en la provincia, 200 menos que en el resto de España y muy por debajo del salario mínimo, fijado en 950 euros, aunque habría que sumarle también lo que se ahorra el autónomo de la cuota. La prestación es compatible con la actividad.

No obstante, las mutuas revisarán más adelante si los beneficiarios de alguna de las cuatro modalidades de cese que aún están en vigor cumplen todos los requisitos, especialmente el de los ingresos. En el caso de que superen los límites establecidos por la administración tendrán que devolver todo lo cobrado desde el 1 de febrero y pagar las cuotas. Más de 3.000 euros de golpe. En la última revisión, tan solo se rechazaron 482 solicitudes de las 3.894 que registró León, una de las provincias más golpeadas por el covid en términos económicos dada su dependencia del sector servicios, aún con limitaciones.

De hecho, en el último año de pandemia se han perdido 2.412 autónomos, que no resistieron el impacto de la emergencia sanitaria y tuvieron que bajar la persiana. Habrá más damnificados en los próximos meses si el Gobierno no libera ya los 7.000 millones de ayudas directas que comprometió en el Consejo de Ministros, aunque de momento hay varios sectores que se han quedado fuera, como las peluquerías, que hoy saldrán a la calle a protestar y a exigir la bajada del IVA, las floristerías, las tiendas de flores o de souvenirs, que, sin turistas, resisten como pueden.

El nuevo cese de actividad deja a casi 2.000 autónomos sin prestación