jueves. 01.12.2022
Los presentadores de la gala, Irma Soriano y Fernando Romay, rodeados por premiados y miembros de la asociación.

El escenario vino a negro y dejó la mente en blanco. El tiempo retrocedió en un segundo cuarenta años y evocó las radionovelas de finales de los años setenta. El taller de radionovela de los usuarios de la Unidad de Memoria de Alzheimer León llenó el aire de recuerdos -paradojas de la vida- y la memoria se hizo grande. Un gran instante. Mágico.

La gala «Mano Amiga» se hizo magna anoche en el Auditorio con ocasión de su tercera edición. Irma Soriano personificó el encanto y Fernando Romay el carisma. Al abrigo de los presentadores, al alcalde Emilio Gutiérrez le salió la vena valiente en el escenario: «La situación económica ha perjudicado a las instituciones y no hay que tener miedo de decirlo, pero tengo la obligación de apuntalar el optimismo».

Y fue así como el doctor Javier de Felipe recogió el galardón principal: «En un tiempo no muy lejano, podremos parar el Alzheimer». Y como el Centro Karolinska se llevó el premio institucional: «Somos 80 profesionales, mandamos 80 abrazos desde la fría Suecia». O como Magdalena puso nombre al premio anónimo: «Con el corazón como impulso y la razón como cauce, saldremos adelante».

La interpretación coreográfica corrió a cargo de las alumnas de la Escuela de Danza de León y la musical dejó en el aire los ecos de las notas de la voz de Ruth Marcos y del piano de Raquel Sutil. En el cierre, Mercedes García agradeció como directora de Alzheimer León los apoyos recibidos para el acto «y para el día a día en general» y lo hizo más con el corazón que con la voz, embargada por lágrimas incipientes. Hoy empiezan los preparativos de la cuarta gala.

Olvidaremos el alzhéimer