miércoles. 06.07.2022

Y otra vez, vuelta la burra al trigo

Ni un cuerno, ni la afición común por el Atlético pudieron poner de acuerdo a los síndicos de la Catedral y el Ayuntamiento sobre el eterno conflicto del foro o la oferta por las Cantaderas

¿Va el pueblo de León libre a hacer la ofrenda de las Cantaderas o por el contrario está obligado a ello? Sea cual sea la respuesta, ayer, tampoco hubo un acuerdo entre el síndico del Ayuntamiento, el concejal Luis Miguel García Copete, y el representante del Cabildo catedralicio, Mario González, a pesar de que los dos son devotos admiradores del Atlético de Madrid. El debate entre ambos, con recuerdos sobre la intervención divina en la batalla de Clavijo —lo que alivió al reino de León de entregar al emir de Córdoba cien doncellas al año—, matices lingüísticos, religiosos e, incluso agradecimientos por ambas partes, quedó otra vez en tablas. De nada sirvió, como cada ocurre cada año en esta disputa secular, ni los intentos de confusión, ni las amenazas simbólicas ni recurrir al propio papa Francisco I. Tampoco el hecho de que el síndico del Ayuntamiento, para recuperar y completar la tradición primitiva de incluir en la ofrenda de frutas un cuarto de un toro recién sacrificado, agasajase a González con cecina de este animal e incluso, un cuerno, apelando que «¡y un cuerno!, eso es lo que piensan cada vez que les damos argumentos». Así las cosas, a pesar de los discursos, todo sigue en tablas, con lo que el próximo año, otra vez, vuelta la burra al trigo.

Y otra vez, vuelta la burra al trigo