jueves 02.07.2020
Edificios singulares

Paradores programa vacaciones a la plantilla al cerrar el Erte de San Marcos

El expediente de regulación de empleo se extingue el 18 de febrero con el hostal en obras
Una de las estancias en reforma de San Marcos.FERNANDO OTERO
Una de las estancias en reforma de San Marcos.FERNANDO OTERO

Está en vísperas aquella fecha de marzo del 2020 que parecía tan lejana cuando el hostal San Marcos cerró sus puertas en diciembre de 2017; antes, llegará el 18 de febrero, el día que expira el expediente de regulación temporal de empleo que durante dos años ha amparado a la plantilla, mientras se trata de resolver la reforma de la primera fase y se desentraña el futuro de la segunda. No se cumplirán los plazos con la cita prevista para la reapertura, que durante muchos meses emplazó al próximo mes para devolver la actividad al emblemático Parador de León. Por eso, los empleados no van a regresar del Erte al puesto de trabajo. Volverán a la tutela laboral, pero sin dedicación. Al menos, hasta que la empresa constructora proceda a hacer entrega de la obra, de la renovación de la zona histórica del edificio, que aportará medio centenar de habitaciones y algunas estancias al servicio de la restauración. Ese desajuste entre lo previsto y el desarrollo de la obra acumula ya tres meses de demora; y se prevé que crezca hasta la próxima primavera.

Representantes de Paradores se trasladaron ayer a León para mantener una reunión con delegados sindicales y del comité de empresa de San Marcos, para aproximar algunas cuestiones relevantes para los trabajadores, una vez que expire la vigencia del expediente de regulación. En vista de que no hay actividad, Paradores sugiere a la plantilla de San Marcos que programe las vacaciones de este ejercicio en las próximas semanas y meses, anticipadas al retorno y reapertura del centro, y con provecho de que en la primavera el hostal no podrá estar aún en servicio.

Representantes de la empresa se reunieron ayer con el comité para planificar el final del Erte

Los últimos cálculos sobre un calendario posible para la reapertura del hotel localizan el momento a comienzos de verano, en el caso de que la entrega de las obras se produzca antes de que se inicie el mes de mayo. La empresa pública se reserva un plazo mínimo de dos meses para poder acondicionar el interior después de la reforma. Es posible que, entonces, ya resulte necesario incorporar a parte de la plantilla para adaptar las estancias del renovado San Marcos. Por eso, los responsables laborales de Paradores encomendaron ayer a los representantes de los trabajadores la idea de adecuar el periodo vacacional de este año a las circunstancias, con el fin de que el cuadrante de estos descansos esté resuelto con el Hostal en servicio.

La dirección de Paradores se comprometió a finales del pasado año a mantener intacta la plantilla del parador de la capital leonesa, con independencia de que el resultado de la obra emprendida no alcance las cotas de oferta hotelera y hostelera que mantenía San Marcos hasta la etapa previa al cierre por reforma. El presupuesto garantiza el cumplimiento del compromiso durante este ejercicio.

La decisión de mantener la totalidad de la plantilla, con independencia del volumen del servicio que puede llegar a presentar el nuevo Parador, enterró la inquietud de los empleados, que desde hace meses habían elevado la voz ante la incertidumbre que pesa sobre la reforma del hotel, sobre todo por la demora que acumula el proceso de la segunda fase. Otro de sus temores manifiestos se ha cumplido sin remedio: el fin de periodo de vigencia del expediente de regulación de empleo que les afecta desde hace dos años llegará con la obra sin acabar.

Paradores programa vacaciones a la plantilla al cerrar el Erte de San Marcos