jueves 27/1/22
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Una madre pasea con sus hijos. PAVEL WOLWERG

Una mujer acusada de mantener una deuda de 3.300 euros con sus hijos en concepto de pensiones alimenticias no satisfechas, se enfrenta a una pena de siete meses de prisión, investigada por un supuesto delito de abandono de familia. Será juzgada en Penal 2 el 25 de octubre próximo, a partir de las 12.00 horas. Su defensa sostiene que, de facto, la familia había adoptado un régimen de custodia compartida y que a la vista de que compartía los gastos, no estaba obligada a satisfacer la pensión, por lo que pide su libre absolución.

De acuerdo al escrito de calificaciones provisionales emitido por el Ministerio Fiscal, una sentencia de Primera Instancia 8 fijaba una pensión de 150 euros mensuales por cada uno de los dos hijos que había tenido, modificada después a 50 euros por cada hijo en virtud de unan sentencia de Primera Instancia 10.

Desde noviembre de 2017 la acusada «a pesar de haber tenido capacidad para pagar dicha pensión de alimentos, aunque fuese parcialmente, no ha abonado cantidad alguna. Por ello adeuda hasta esta fecha la cantidad de 3.300 euros».

Según la Fiscalía los hechos consisten en un delito de familia por impago de pensiones por el que procede imponer una pena de siete meses de prisión.

Consecuencias
La Fiscalía exige el pago de 3.300 euros en concepto de pensión de alimentos no abonada

La sospechosa ya había sido condenada a una pena de seis meses de multa por sentencia del 18 de septiembre de 2014 que se había convertido en firme el mismo día, habiéndosele concedido la suspensión de la ejecución de la responsabilidad personal subsidiaria de tres meses de prisión por un plazo de dos años y que se hizo definitiva el 1 de septiembre de 2017.

También había sido condenada a dos meses de prisión por maltrato en el ámbito familiar, con prohibición de acercarse a la víctima durante catorce meses, «penas cuyo cumplimiento está pendiente», según el Ministerio Público.

La defensa alega que el régimen en el que se ha venido desarrollando ha sido más bien el de custodia compartida y que los hijos han convivido con la madre en distintos periodos, en los que tenían habitación propia en la vivienda.

«Durante todo este tiempo, la madre no solo ha cohabitado con sus hijos, dispensándole la comida y demás necesidades básicas de sus hijos, sino que además ha abonado gastos extraordinarios por su entera cuenta, como son los gastos de ortodoncia de la niña así como diferentes ingresos en la cuenta de su hijo.

«Por lo tanto entendemos que no ha existido abandono de familia, si bien es cierto que la madre no puede acreditar el ingreso de 100 euros mensuales, fijados por auto de 19 de octubre de 2012, si bien a la vista de la prueba documental que se aporta y de los testimonios de los testigos se acreditará que el régimen de facto ha sido el de custodia compartida», dice el abogado de la defensa en su escrito.

Piden prisión a una madre acusada de no pagar la pensión de sus hijos