jueves 22.08.2019
ARBOLADO URBANO

El plan de arbolado repondrá hasta marzo más de 260 ejemplares dañados

León cuenta con casi 28.000 árboles que sobreviven a accidentes, contaminación y plagas.
El plan de arbolado repondrá hasta marzo más de 260 ejemplares dañados

Los árboles sobreviven en la ciudad. Hay casi 28.000 ejemplares repartidos por los parques y zonas verdes, pero también encañonados en calles de edificios altos en los que apenas les da el sol, colocados como ‘obstáculos’ en aceras estrechas o situados en ese punto del callejero en el que, sin faltar, cada poco, hay un pequeño accidente. El resultado de todos estos siniestros registrados, unidos a la acción de las plagas, hacen que cada temporada haya que contar con un nuevo plan de reposición de arbolado como el que se empezará a desarrollar en los próximos días. Por delante, los operarios de la contrata adjudicataria tienen la encomienda de que, como muy tarde a finales de marzo, estén repuestos más de 260 arboles que en la actualidad han desaparecido del paisaje urbano.

El plan municipal, que se anota como mejora dentro del contrato con la empresa concesionaria, sin coste adicional, incidirá este año sobre todo en la zona este de la ciudad. El campus universitario, su entorno y los barrios de La Palomera y La Torre suman más de la mitad de los ejemplares que se plantarán este año. El reparto contará con 23 especies diferentes, entre las cuales las más abundantes serán las falsas acacias, los plátanos de sombra, los arces, los olmos y los cercis siliquastrom o árboles del amor.

Las especies elegidas, que se plantarán en cepellón o a raíz desnuda, no suponen ninguna novedad con respecto a las que ya existen en la ciudad. Con cerca de 28.000 árboles que hay repartidos por el municipio, el sistema selectivo parte de la máxima de que sean variedades que se adapten con facilidad al clima hostil de la ciudad y que tengan una mayor tolerancia a la contaminación que rodea la vida urbana. A pesar de su resistencia, cada anualidad se anotan pérdidas en su mayoría por golpes, bien de accidentes o por vehículos que al aparcar los dañan, y por el vandalismo, sobre todo en el caso de los más pequeños. Pero junto con estas incidencias, las perdidas de arbolado se deben también a las enfermedades y plagas, pese a los tratamientos que atienden a la mitad de la población, e incluso a las podas reiteradas que se hacen para que su porte no ‘moleste’ y que terminan por debilitar las raíces, reducir las partes funcionales y hacer que se sequen. No evita para que el Ayuntamiento de León mantenga la planificación de su plan de poda, que comienza cada año después del Pilar y llega hasta finales de abril, de media, salvo los aligustres, con los que se sigue incluso en verano.

El plan de arbolado repondrá hasta marzo más de 260 ejemplares dañados