lunes 18.11.2019

El plan de asfaltado abarcará dos años con un millón por cada uno y 68 calles

El contrato incluye el rebaje de una veintena de pasos de peatones que incumplen la norma.

álvaro caballero | león

No sólo por uno, sino por dos años saca el Ayuntamiento de León su nuevo plan de asfaltado de la ciudad. El consistorio cambia el modelo de contratación para abarcar un total de 68 calles, el rebaje de una veintena de pasos de peatones y un presupuesto conjunto de dos millones de euros, uno por cada ejercicio. La administración gana en margen de maniobra, sin necesidad de tener que esperar cada anualidad a la aprobación de las cuentas del ejercicio para poder licitar el proyecto, que cuenta con 24 meses en total en los que distribuir la intervención, conforme a los periodos en los que las condiciones meteorológicas sean más favorables para la ejecución del asfaltado.

Esta flexibilidad para adaptar el listado del contrato hace que, pese a la tardanza en tramitación administrativa, todavía haya tiempo para cumplir con el asfaltado de un porcentaje significativo de calles en este ejercicio. El Ayuntamiento cerrará el próximo miércoles el plazo de recepción de ofertas y espera tener la adjudicación resuelta como muy tarde en septiembre. El cumplimiento de estos plazos avanzaría los primeros trabajos para el mes de octubre y, si no se complica el tiempo, incluso se extenderían hasta noviembre, según estiman los técnicos que han definido los pliegos del concurso. La reanudación, sin necesidad de esperar a que se apruebe el presupuesto general del consistorio, se haría ya en primavera.

El contrato volverá a agotar el presupuesto. La licitación se presenta por los 2 millones totales, sin opción de que las empresas oferten por debajo, pero con la obligación de que reseñen cuántas unidades de obra están dispuestas a asumir por encima de las fijadas en el pliego. La cuantificación de este exceso se recogerá por medio de las 11 calles que se proponen como adicionales, por encima de las 57 prioritarias, y que desde el Ayuntamiento se espera que se cubran en su totalidad, como ya sucedió en el plan de asfaltado de 2016 que terminó de realizarse este año.

La elección de las calles que entran en el plan de asfaltado sale de los informes elaborados por los técnicos municipales, conjugados con las peticiones de las asociaciones de vecinos, según apuntan desde el equipo de gobierno. El resultado presenta un reparto en el que se intervendrá en Eras de Renueva, La Asunción, Las Ventas, San Mamés, La Palomera, Ejido, La Chantría, Santa Ana, Pinilla, Crucero y Puente Castro, además de en las pedanía de Armunia, Oteruelo y Trobajo del Cerecedo. En el centro, donde en anteriores planes ya se habían arreglado las que más carga de tráfico soportan, esta vez le tocará al paseo de la Condesa Sagasta, así como a un pequeño tramo de Roa de Vega que quedaba pendiente, entre Gran Vía de San Marcos y el cruce con Santa Clara. Además, se aprovechará para actuaciones puntuales, como las glorietas de Álvaro López Núñez o los blandones y la grieta central de la avenida de Mariano Andrés.

Como complemento de estas intervenciones en el asfaltado del municipio, el plan recoge, como ya sucedió en el último, el arreglo de una veintena de pasos de peatones que no se adaptan a la normativa vigente por tener un exceso de altura. La empresa adjudicataria fresará estas zonas, volverá a ejecutar el resalto pero conforme al máximo de nivelación permitida y repintará las rayas.

El plan de asfaltado abarcará dos años con un millón por cada uno y 68 calles