jueves 21/10/21

El monte San Isidro pone en marcha su plan de ordenación

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El monte San Isidro. JESÚS F. SALVADORES

La Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal de la Junta de Castilla y León ha aprobado la primera revisión del plan dasocrático del Monte San Isidro, con número de libre disposición 122, del que es titular la Diputación Provincial.

Un documento que, según se desprende del anuncio publicado este miércoles en el Bocyl, tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2030.

Este proyecto de planificación supone una organización, en el espacio y en el tiempo, de todas las actuaciones a acometer en el monte durante un periodo de ejecución variable (entre 10 y 15 años, como norma general) que garantiza la eficacia administrativa a través de su contratación, cumpliendo con ello los tres principios básicos de la ordenación de montes: persistencia, conservación y mejora de las masas forestales, rendimiento sostenido en el tiempo y máximo de utilidades proporcionadas a la sociedad.

Esta contratación es necesaria para asegurar que un suficiente número de montes ordenados son certificados por el sistema PEFC (Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal), que garantiza la acreditación de buenas prácticas de gestión forestal.

Este sistema avala que los productos que se ponen a disposición de los consumidores proceden de bosques bien gestionados desde el punto de vista de la mejora del propio recurso y que su aprovechamiento es ordenado y acorde a su conservación futura.

La revisión del plan dasocrático, que afecta a una superficie de ordenación de 117,6 hectáreas, ha corrido a cargo de la consultoría Albera Medio Ambiente.

El Monte San Isidro es un espacio forestal que se ubica en las inmediaciones de la ciudad de León. Sus terrenos proceden de la segregación de una gran finca -El Corral de La Media Legua-, de la que se separó la zona de monte denominándose 'El Monte del Cerro San Isidro' y que fue adquirida por la Diputación de León en los años cuarenta para usos de trascendencia social.

La finca fue adquirida a la Fundación Sierra y Pambley y tiene una superficie de 139 hectáreas, desarrollándose básicamente sobre terrenos del término municipal de León, si bien en su lindero norte ocupa un pequeño espacio del municipio de Sariegos y en su lado este, en una superficie menor de cuatro hectáreas, el de Villaquilambre.

Por su relieve y vegetación –bosques de pinos y quercíneas- constituye un enclave de gran interés biológico en el seno de un área periurbana en proceso de integración con el casco urbano de León. 

El monte San Isidro pone en marcha su plan de ordenación