martes 07.04.2020
La reforma del Parador

La plantilla de San Marcos agota el periodo de Erte con el hostal en obras

Los trabajadores se reincorporan al ámbito laboral tras dos años de regulación de empleo
Trabajadores del hostal durante la manifestación del pasado domingo. JESÚS F. SALVADORES
Trabajadores del hostal durante la manifestación del pasado domingo. JESÚS F. SALVADORES

Fue la premonición más temprana de todas las que exteriorizaron los trabajadores de San Marcos, temerosos de que acabara el Erte que reguló su inactividad durante los dos últimos años antes de que finalizaran las obras de reforma que lo motivaron. La previsión se cumplió. La plantilla del Hostal se reincorpora al ámbito laboral del Parador sin que la reforma del edificio histórico se haya definido; tampoco, ni de cerca, la fecha de entrega de las obras; por tanto, tampoco la reapertura.

El desajuste temporal de los plazos de la reforma con el calendario de la regulación de empleo que ha amparado desde febrero de 2018 a los más de ochenta trabajadores fijos del parador leonés, aconsejó nueva medidas paliativas para evitar mayor desgaste y prejuicio del que ya conlleva el retraso en el proceso de rehabilitación del edificio histórico, además del túnel del tiempo que anticipa la construcción que corresponde a la segunda fase. La dirección de Paradores evita otros daños colaterales por este revés y concretó en el presupuesto de 2020 un encaje para toda la plantilla vinculada al emblemático parador de la capital leonesa. Durante este ejercicio, se asegura actividad laboral.

Calendario
Paradores planifica vacaciones a la plantilla hasta que reabra el Parador, aún en reforma

El retorno de la plantilla al centro de trabajo resulta imposible. Cuando, en diciembre de 2017, se echó el cierre a las puertas de San Marcos, se emplazó el retorno a marzo de 2020. En quince días, tendría que producirse la efeméride, otra pieza más en este dominó en cascada que posterga todo lo que tiene que ver con el regreso del servicio hotelero y de restauración a este que fue referente para el turismo de la capital leonesa. Por eso, el regreso de la plantilla de San Marcos al puesto de trabajo será testimonial; efectiva, no más que para cumplimentar trámites. Las vacaciones que corresponden al ejercicio en curso abren las sesiones laborales, tal y como planificaron responsables del área de personal de Paradores para encajar estos tres meses (como mínimo) añadidos al retraso que ya acumula todo el periodo superior a dos años que se arrastran desde que San Marcos cerró por reforma.

Las reincorporación en periodo vacacional no hace más que añadir datos excepcionales a esa cadena de imprevistos que definen el tiempo que transcurrió desde que se planificó la reforma: los plazos de la primera fase, aún sin ejecutar; los plazos de la segunda fase, que están aún sin definir ni proyectar.

La plantilla de San Marcos agota el periodo de Erte con el hostal en obras