jueves. 02.02.2023

Efectivos de la Policía Local tuvieron que intervenir en dos peleas durante la noche de fin de año, para atajar dos conatos de reyerta que no tuvieron mayor trascendencia en principio. Fueron las única particularidades que dejó la nochevieja en la capital, según informaron fuentes municipales.

El primero de los casos se desarrolló en la puerta de un local del Barrio Húmedo. Un grupo de jóvenes se encontraba tomando unas consumiciones cuando se produjo un enfrentamiento que amenazaba con tomar un cariz un tanto complicado, por lo que fue necesaria la intervención.

Igual que en el primer caso, en el segundo el tumulto se organizó en las inmediaciones de un antiguo pub muy conocido en el que se produjo un enfrentamiento que también requirió de la presencia de los agentes para evitar males mayores.

Asuntos menores

El resto de las cuestiones fueron asuntos de índole menor. Las típicas asistencias por excesos con el alcohol y alguna denuncia, menos que otros años al parecer, por la sustracción de efectos personales y robos de menor escala. Se produjo también algún episodio de daños en vehículos pero de carácter menor y según las fuentes consultadas por este periódico, la noche se desarrolló en términos generales bastante apacible y sin apenas incidencias que reflejar.

El operativo de la sala conjunta de la Policía Local y la Policía Nacional funcionó en la línea habitual de los últimos años, y a pesar de que se había establecido un dispositivo especial de vigilancia, no fue necesaria la intervención de ningún otro efectivo aparte de los previstos, por el comportamiento cívico mostrado por los ciudadanos que salieron a la calle a despedir el año y a recibir el nuevo ejercicio siguiendo la tradición.

De cara a la noche de Reyes, se ha organizado también un operativo, en este caso de menor escala, aunque la previsión es que a la vista de las circunstancias que concurren, se celebre también bajo el signo de la tranquilidad, solamente alterada el año pasado por una avería en el fluido eléctrico que provocó que numerosos establecimientos tuviesen que permanecer paralizados durante buena parte de la noche.

La Policía Local sólo intervino en dos peleas durante la noche de fin de año