sábado. 28.01.2023

Hay un precedente de este recorte de límites de velocidad; el de hace ocho años, que afectó a las autovías y autopistas, con un objetivo de ahorro energético; el fin que perseguía la medida de rebajar el límite de 120 a 110 kilómetros por hora era el de la reducción del gasto energético del parque móvil del país. La reducción de la velocidad debía llevar aparejada una reducción del consumo de combustible de los vehículos que iba permitir reducir la dependencia energética del extranjero, que llegaba entonces al 75%. Asociaciones profesionales afectadas por el corsé alertaron de inmediato sobre la escasa efectividad que iba a tener la medida; levantar el pie del acelerador en las vías de alta capacidad tenía que suponer un ahorro de 0,67 litros cada cien kilómetros recorridos en un trecho de cien kilómetros; ahorro que sería de 0,92 litros si el vehículo en cuestión tenía un motor alimentado por gasolina. Se aplicó en marzo de 2011; el 1 de julio de 2011 se restableció la norma anterior. En León se cambiaron 230 señales; pegatinas de 110 en la diana en lugar de las de 120. Hubo un coste de 320.000 euros para desplegar el cambio; ese dato fue el más objetivo sobre el resultado de la medida.

El precedente de 2011 en autovías obligó a cambiar 230 señales
Comentarios