miércoles 14/4/21
Nuevos modelos de tradición

Preludio de una Semana Santa bis

El besapié de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno esboza la línea que seguirán los actos litúrgicos para la edición de este año
Las medidas de seguridad marcaron la celebración del besapié, que marca un momento importante de la cuaresma para la cofradía de Jesús Nazareno. MARCIANO PÉREZ

Huele a incienso desde la entrada. Y se eriza la piel. En las familias más enraizadas, ya se han hecho algunos pinitos en casa. Pero no es lo mismo. Santa Nonia se vuelve catedral para acoger a la concurrencia que viene a rendir tributo a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Con algunos recelos, es lógico. Pero con medidas de seguridad por encima de todo. Un hermano toma la temperatura a la entrada, hay un pack de mascarillas por si a alguien se le olvida la suya, la distancia de seguridad está señalizada y en general, a la hora del tentempié, hay respeto a las recomendaciones. Y sobre todo al sentido común.

La Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno celebró ayer su besapié menos tradicional. Porque nunca antes la organización había seguido esta suerte. Porque con un poco de fortuna, nunca más volverá a ser así. Dios lo quiera. En el ala oeste de la capilla, la talla titular de la cofradía más populosa de la ciudad luce escoltada por los hermanos en los diferentes turnos de la escolta. La Dolorosa ataviada de negro de cuaresma como manda la tradición y a sus alrededores, decenas y decenas de hermanos, y en definitiva curiosos que sea prestan a vivir una Semana Santa particular.

Al Nazareno (sin Cirineo) le hacen reverencias. Los besos son sustituidos por otras muestras de cariño. En los bancos aledaños, los más devotos rezan. Suena la música de fondo del grupo de cámara que interpreta piezas clásicas con elegancia. Donde hacen el agosto en pleno mes de febrero es en la tienda de objetos y útiles que luces a la entrada de la capilla. Por aquí los pins nuevos, por allá, carteles conmemorativos del cuarto centenario. De fondo, nuevos argumentos de merchandising. Y sobre todo, ganas de que se acabe la plaga, para que la Semana Santa vuelva a ser como siempre, y celebrarla en toda su extensión.

Para el cierre del triduo se reservó la presencia del obispo Luis Ángel de las Heras, que concelebró la misa retransmitida en directo a través de La 8, con restricción del aforo máximo permitido al 33% de la capacidad de Santa Nonia y participación de las principales autoridades de la ciudad.

Por de pronto, este año toca llamar a la cordura y mantener la distancia y las medidas de seguridad. En el primer acto del precalentamiento, da la sensación de que así fue. Sería conveniente que se siguiera la misma filosofía para el resto de los eventos.

Preludio de una Semana Santa bis