lunes. 03.10.2022
Sucesos

El preso fugado regresará a la cárcel con tres delitos más en su historial

La Guardia Civil le atribuye la comisión de dos robos con fuerza y uno con violencia
                      Vista del recinto exterior de la prisión leonesa de Villahierro. MARCIANO PÉREZ
Vista del recinto exterior de la prisión leonesa de Villahierro. MARCIANO PÉREZ

La Guardia Civil atribuye al preso fugado el pasado 26 de octubre del centro penitenciario de Mansilla, detenido en la parroquia de Viñón, en el concejo asturiano de Cabranes, la comisión durante su fuga de dos delitos de robo con fuerza y otro con violencia, además de uno de quebrantamiento de condena.

El preso asturiano, M.C.P., pasará previsiblemente mañana, jueves, a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Infiesto, ha informado este miércoles la Guardia Civil.

Uno de los delitos que se le atribuyen es un robo con violencia cometido dos días después de su fuga, al asestarle un golpe en la cabeza a un vecino en la zona de la Candamia para robarle el coche y el dinero, acompañado de su pareja sentimental.

Tras conocer sus vínculos con Cabranes, los agentes pusieron en marcha un dispositivo que permitió encontrar el vehículo al día siguiente.

Los agentes detectaron el pasado sábado la presencia del preso y de su pareja caminando por la parroquia de Amandi, en el municipio de Villaviciosa, lo que permitió la detención de la mujer, mientras M.C.P. lograba escapar.

Pasos a la fuga

En la huida, dejó un reguero de robos; desde vehículos a ropa y dinero en viviendas

Los investigadores comprobaron que ambos habían estado pernoctando en una vivienda ubicada en Cabranes, donde se hicieron con ropa y dinero.

Tras darse de nuevo a la fuga, esta vez solo, el preso se refugió en una vivienda de Rodiles-Villaviciosa, donde aprovechó para asearse y hacerse con ropa y efectos de supervivencia.

Tras varios días, la Guardia Civil logró su detención a media tarde del martes, después de que se tuviera conocimiento de que un taxista de la localidad de Villaviciosa lo habría trasladado a las 10:30 horas a la localidad de Viñón. Ahí acabó su huida, que había emprendido la semana pasada cuando realizaba trabajos vinculados a un plan de reinserción social. En el momento de su arresto, en la senda Arroyo Viacaba, el preso portaba un cuchillo de cocina oculto en el interior de su pantalón.

El preso protagonizó la fuga cuando el interno, junto a otros tres presos y un funcionario, realizaban tareas de limpieza en las calles de Mansilla de las Mulas, aprovechando un momento de distracción para huir a pie.

El interno de Villahierro era un habitual de estas salidas terapéuticas para hacer labores en beneficio de la comunidad que se realizan a través de convenios con diferentes ayuntamientos. La fuga generó un fenómeno mediático, además de un dispositvo de captura que estuvo activado en León y Asturias mientras el preso se mantuvo en situación de prófugo. Las persecuiciones para tarder de frenar su escapada llevaron al empleo de medios terrestres y aéreos, con dotaciones especializada por parte de la Comandacia de la Guardia Civil de Gijón, especialmente involucrada en la localización y detención final del fugado. Los vecinos de las localidades en las que buscó refugio el preso no dejaron de ocultar su inquietud ante la incidencia. Tras una semana de fuga, el martes, los efectivos policiales lograron culminar con éxito el martes el objetivo fijado en la operación.

El preso fugado regresará a la cárcel con tres delitos más en su historial
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