sábado. 02.07.2022

Una sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha reconocido a los profesores de religión contratados por la Consejería de Educación como personal contratado de forma indefinida, lo que abre la puerta a que puedan concursar en los procesos selectivos que pedían tener como mínimo un año de contratación indefinida. Se da la circunstancia de que estos profesores siguen un proceso diferente al del resto de la escuela pública, ya que el Obispado los propone en lo que se denomina la Missio Canónica, aunque después es la Dirección Provincial de Educación la que entrega las acreditaciones para que puedan impartir las clases de Religión y Moral Católica en los centros de su titularidad.

El TSJCyL desestima un recurso planteado por la Consejería de Educación contra la sentencia del Juzgado de lo Social número 3 de Valladolid, dictada en noviembre de 2019, que respondió a la demanda de la Asociación Profesional de Profesores de Religión de Centros Estatales (Aprece) sobre reclamación de derechos laborales. Esta resolución afecta directamente a más de un centenar de profesores de Religión en las nueve provincias de la Comunidad, según explicó a Efe la presidenta de esta asociación en Castilla y León, Rosario Álvarez, ya que buena parte de los 750 docentes que hay en la actualidad ya tienen un contrato indefinido —140 en León—.

En un comunicado, la asociación reclama a la Consejería de Educación que ponga en práctica el Real Decreto 696/2007 «sin hacer dejación de sus funciones, que tanta desigualdad, discriminación e injusticia ocasionan a este colectivo».

Preguntada por esta cuestión, la consejera de Educación de Castilla y León, Rocío Lucas, asegura que la sentencia no tendrá repercusión a efectos organizativos, se ejecutará y acatará como tal, lo que abre la puerta a que puedan concurrir a cualquier proceso selectivo en igualdad de condiciones, ha detallado.

Para Aprece, Castilla y León debe equiparar la gestión del profesorado de Religión a la de otras autonomías que ya se adaptaron al mencionado Real Decreto aprobado en 2007. Hasta ahora, los profesores de Religión contratados por la Junta de Castilla y León tenían que suscribir un contrato cada año y ahora quedarán sujetos a una relación indefinida, bajo la causa de «nuevas necesidades».

«Nos alegramos de este gran logro y esperamos que la Junta de Castilla y León lo tenga en cuenta de cara a futuras contrataciones», resumieron los promotores de la demanda.

Los profesores de Religión consiguen que los tribunales les conviertan en indefinidos