jueves 19/5/22
                      Alumnos del Colegio Leonés durante una de las clases, con la mascarilla obligatoria. MARCIANO PÉREZ
Alumnos del Colegio Leonés durante una de las clases, con la mascarilla obligatoria. MARCIANO PÉREZ

Las aulas volvieron a abrir ayer sus puertas para recibir a más de 60.000 alumnos leoneses, desde Infantil hasta la Universidad. Todos se han vuelto a incorporar las clases atendiendo al criterio nacional y autonómico de apostar por la presencialidad, a pesar del temor de gran parte de los miembros de la comunidad educativa a los contagios por la expansión de la variante ómicron.

«Todos queremos que la educación sea presencial, pero siempre que sea posible, porque la incidencia seguirá subiendo y nos tememos una explosión de casos, un tsunami de contagios», señala el presidente de la Junta de Personal Docente de León, Javier Fernández.

Los docentes leoneses critican que la Consejería de Educación no haya realizado test de antígenos en la incorporación a las aulas y, en este sentido, reclaman «que se extremen las medidas de detección rápida, con PCR y test de antígenos cada varios días, y se agilicen las vacunas, tanto de los niños como las dosis de refuerzo de los docentes, como trabajadores esenciales».

Ante la ausencia de datos oficiales sobre las bajas —Educación tan sólo ha facilitado la cifra de 70 ausencias a nivel autonómico ayer—, los sindicatos contactaron con los cerca de 200 centros de la provincia para intentar analizar la situación. Así saben que en un colegio de León con 40 profesores, siete están de baja en Primaria, mientras que en Infantil, de los siete, tres no han podido ir a clase por ser positivo en covid. En los institutos, hay entre cuatro y seis bajas en la media docena de los centros consultados y en otro con más alumnado, los docentes que hoy no han regresado al aula son diez, lo que supone una gran casuística.

Baja incidencia
En la Universidad los docentes de baja son 8 de un millar y los alumnos 71 de cerca de 10.000

Ante la falta de datos «reales» y de «transparencia» de la Consejería de Educación, los sindicatos que integran la Junta de Personal Docente exigen a la Administración autonómica que «agilice la sustituciones» y que no pase como hasta ahora «que se hacen con retraso, incluso de un mes».

«Los alumnos han regresado a las aulas tal y como estaba previsto y sin incidencias», remitieron ayer desde Educación para recordar que el aumento de los casos de coronavirus en la población en general ha hecho que a lo largo de la semana pasada algunos docentes causaran bajas por este u otros motivos. «Concretamente, 70 profesionales avisaron antes del viernes de que no podrían volver a las aulas por cuestiones médicas», apuntan para añadir que «ya se trabajan para sustituirlos en el menor tiempo posible».

Los universitarios también regresaron ayer a las aulas, muy pendientes ya también del inicio de los exámenes que ya han comenzado en algunas escuelas y facultades. Del millar de docentes, cuatro están de baja por ser positivo y siete pendientes de confirmación; entre los miembros del PAS hay ocho casos, la mitad de ellos por confirmar, y de los cerca de 10.000 alumnos, los positivos son 71. El rector de la Universidad de León, Juan Francisco García Marín, remarcó que el regreso se ha hecho «con total normalidad», para añadir que «las normas y protocolos establecidos se mantendrán y, al igual que el curso pasado, los alumnos que no puedan presentarse a un examen por ser positivo podrán recuperarlo».

El Sistema de Vigilancia de la Universidad ha seguido operativo durante las vacaciones, recibiendo notificaciones, realizando rastreos, programando pruebas diagnósticas y realizando seguimientos», como recuerda el vicerrector de Profesorado, Miguel Ángel Tesouro.

Los profesores temen un «tsunami de contagios» tras el regreso a las aulas