viernes. 03.02.2023
El responso central se celebró en el Panteón de los Reyes con presencia de las autoridades.

«¿Acaso no la sentís?. Palpita al ritmo de vuestros corazones acelerados, por esta impagable experiencia». Parafraseó Hermenegildo López, el abad de la Muy Ilustre, Imperial y Real Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro al que fuera abad de la Colegiata, Antonio Viñayo. Lo hizo en el marco del responso central del acto de homenaje a los Reyes Leoneses, que se celebró en el Panteón de los Reyes de la Colegiata, con presencia de las principales autoridades.

«La primera victoria de la ley sobre las ambiciones o los egoísmos de los grandes señores tuvo lugar en León hace mil años. Alfonso V en 1017 había dotado ya al Reino (León, Asturias, Galicia y el Condado de Castilla) de unas relaciones con el poder llamadas fueros», recordó rememorando los Decreta. «Se dictaron las primeras garantías jurídicas, los derechos de la mujer, los impuestos a pagar a la Corona. En 1020 se publicó el fuero de la ciudad, que declaraba inviolable el domicilio, la inmunidad de la mujer en ausencia del marido, los medios y pruebas de las diligencias procesales». Fue el antecedente de las modernas constituciones y el modelo de la legislación de 170 ciudades y villas.

Cita histórica
«León regó de sangre la Reconquista, que ahora unos niegan y de la que otros reniegan»

«Lo que el templo a Jerusalén, la Acrópolis a Atenas, el Capitolio a Roma... eso fue para León la Real Basílica de San Isidoro. Y aquí en San Isidoro, la maravilla única es el Panteón Real. Aprovechemos el momento para contemplarlo embelesados o para sentirlo de una manera personal y en silencio. Testimoniamos nuestro respeto a la familia real leonesa, que construyó el edificio de lo que hoy es España», señaló López.

Se fijó el orador también en Alfonso V, enterrado en la Catedral tras derrotar a los sarracenos hace 1.100 años. «La sangre de los soldados leoneses, en una Reconquista que algunos niegan y de la que otros reniegan, regó abundante la tierra de lo que era una obsesión de este rey: la reconstrucción de la Hispania».

Que antes que en Castilla leyes