sábado 22/1/22

Uno de los fenómenos más llamativos de la EPA desde que se inició la crisis fue el de la medición de la población activa, puesto que por restricciones contables el INE se vio obligado a contabilizar como inactivos a personas que perdieron su empleo durante los primeros meses de la crisis, cuando la lógica económica del fenómeno apuntaría a catalogarlos como desempleados. Sólo 55.000 personas del total de 1,07 millones que perdieron su empleo en el segundo trimestre de 2020 fueron anotados como parados, mientras que la población activa se redujo, en dicho trimestre, en 1,02 millones de personas. En los trimestres progresivos, el INE fue reconduciendo la situación, a medida que fue posible catalogar como desempleados a las personas que habían sido consideradas inactivas. Y, lógicamente, la población activa fue creciendo, con incrementos anómalos para lo que sería habitual en sus trimestres correspondientes. El proceso de normalización estaría prácticamente completado en este segundo trimestre de 2021. En este tiempo la población activa ha aumentado en 354.800 personas, lo que supone el mayor aumento de la población activa en un segundo trimestre en toda la serie histórica. La cifra de activos ha vuelto a superar los 23 millones de personas y se sitúa en valores muy cercanos a los que tenía justo antes de iniciarse la crisis.

¿Por qué hay desfase entre los activos?