jueves 17/6/21
TRÁFICO Y CONTROLES

El radar en la N-120 oprime más el tráfico entre León y Villadangos

Un sistema de control de velocidad en tramo se añade a los tres kilómetros de raya continua
Uno de los paneles que anuncian el radar de tramo entre Villadangos y San Miguel, fuera del trecho de accidentes con víctimas que lo justificó. JESÚS F. SALVADORES

l. urdiales | redacción

La DGT justificó la instalación de un radar de tramo en la carretera con mayor circulación de León porque en ese espacio se había registrado 13 accidentes con víctimas en el últimos año (todas las travesías urbanas del municipio de Valverde afectadas por esta vía). Pero el visor no va a controlar ese intervalo de la Nacional 120, como estaba previsto según los informes elaborados para sustentar la justificación del nuevo método de vigilancia, y se va a centrar en el trecho inmediato, que ocupa desde el cambio de rasante de la carretera a la salida de San Miguel del Camino y el ramal de acceso al polígono de Villadangos; que, al fin, resulta ser el único trecho sin excesos de limitaciones de circulación que se encuentran los usuarios de la carretera con más demanda de tráfico en la provincia, esencial en las comunicaciones de la capital con el oeste, con Astorga y el Bierzo; y con el añadido del área industrial de Villadangos; las salidas y entradas de las empresas más populosas del polígono marcan los biorritmos diarios de la vía.

El ámbito de actuación del nuevo radar se suma a la presión que se ejerce sobre los usuarios de la carretera, más de veinte mil al día en una media pondera sobre el tránsito que mueve esta carretera, que asume desde hace medio años otros medidas coercitivas que contribuyen a agotar la paciencia de los usuarios; de los que encuentran en la Logroño Vigo el cauce para acceder a las zonas residenciales que salpican el cinturón urbano de San Miguel o Valverde o como paso adecuado y económico para llegar a sus puestos de trabajo. Se incluye en esta relación el tránsito de tráfico pesado, que se explica por la actividad de las bases logísticas que se han asentado en el polígono industrial paramés, o la estructura próxima de Chozas. La inmediata entrada en funcionamiento del radar de tramo va a convertir todo el recorrido de la 120 entre el nudo de comunicaciones contiguo a La Virgen y el área industrial de Villadangos en una secuencia de limitaciones: una línea continua de más de tres kilómetros que es un corsé para el tráfico entre los pasos urbanos de la vía y que reduce la capacidad de movimiento de los residentes y vecinos de la zona. Y el concepto restrictivo que contagia el control de velocidad que va a supervisar la fluidez de circulación entre León y su círculo industrial más lustroso, que enfocará el único tramo en el que se permitía adelantar con límites de velocidad adecuados a la premura del tiempo que debe mediar entre demanda y oferta; entre quien suministra género y los recibe.

Si no hay variación en la flexibilidad de las normas que se aplican sobre este trazado, los puntos que va a vigilar el radar de tramo se limitan ahora por señales de prohibición de circular a más de 100 kilómetros por hora; la DGT ha completado la señalización de la nueva incidencia para el conductor, y va a ultimar en los próximos días la instalación de los aparatos que tomarán la referencia de paso de los vehículos que controlará. El tránsito a lo largo de la 120 se complica por momentos; de forma especial para la demanda que existe a diario por los centros de trabajo.

El radar en la N-120 oprime más el tráfico entre León y Villadangos