lunes 23/5/22

El recluso que se fugó el martes de la semana pasada del Cementerio de Mansilla de las Mulas mientras realizaba una salida terapéutica programada por la prisión de Villahierro estaba a poco más de dos años de cumplir la totalidad de su condena, que expiraba en el año 2024 fruto de una serie de juicios tras los que se le consideró autor de varios robos con fuerza y robos violentos, a los que ahora previsiblemente se unirá otra nueva pena por quebrantamiento de condena y dos más por sendos robos, además de la opción de que se considere que ha cometido una obstrucción a la justicia, en todos los casos de forma presunta.

La jueza sustituta que estaba ayer al frente del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Piloña (Asturias) dictó, de acuerdo con el Ministerio Fiscal, una orden de prisión provisional, comunicada y sin fianza para el preso.

Se le atribuyen tres delitos penales: un robo con violencia, un robo con fuerza y un supesto de quebrantamiento de condena. Fue trasladado a la penitenciaría de Villabona.

El recluso se fugó el pasado día 26. Dos días después, en la mañana del día 28, el detenido, en compañía de su pareja sentimental, que se hallaba disfrutando de un permiso penitenciario, se hacía con el dinero y el vehículo de un vecino de La Candamia tras asestarle un golpe en la cabeza a su propietario.

Más acusaciones
Deberá hacer frente a nuevos cargos por quebrantar la condena, lesiones y robo violento

Tras conocerse el vínculo personal del fugado con el Principado de Asturias, y más concretamente con el municipio de Cabranes, la Guardia Civil de Gijón estableció un dispositivo policial de localización al objeto de controlar los posibles puntos de acceso a la zona, y detectar la posible presencia del mismo en el caso que este decidiese trasladarse a Asturias.

Este dispositivo permitió la localización del vehículo sustraído un día después, en el municipio asturiano de Cabranes, lo cual confirmó las sospechas de huida hacia el Principado de Asturias.

En la mañana del día 30 de octubre, conocedores que se estrechaba el cerco sobre ellos, la pareja abandonó la zona dirección a Villaviciosa, siendo localizados por los agentes caminado por la orilla de una vía pública en Amandi, una parroquia del municipio de Villaviciosa, muy cercana a la villa, donde se logró la detención de la mujer, pero no así la del fugado.

Luego se conoció que ambos habían estado pernoctando en una vivienda tipo segunda residencia ubicada en Cabranes, donde se hicieron con ropa y dinero. Tras darse de nuevo a la fuga, esta vez solo, el recluso entró en una casa de Rodiles, donde de nuevo se aseó y se hizo con ropa y efectos de supervivencia.

Las labores de investigación de la Guardia Civil, permitieron conocer el último movimiento del detenido que hizo en un taxi desde Rodiles hasta Cabranes. Una vez centrado el objetivo en este municipio, y tras llevarse a cabo una minuciosa búsqueda a pie por edificaciones o cobijos donde pudiera haberse refugiado de la intensa lluvia que se registraba en aquellos momentos, a las 17.15 horas de la tarde del martes, divisaron a una persona resguardándose bajo en vial de la carretera autonómica AS-255, en las inmediaciones de la ‘Senda Fluvial de Ríu Viacaba’.

Tras identificarla como la persona que estaban buscando, procedieron a su detención.

El recluso fugado hubiera cumplido la totalidad de su condena en el año 2024