jueves 27/1/22

El rector Juan Francisco García Marín anunció ayer que la Junta está trabajando «en una nueva vía que no había visto antes» que podría evitar el cierre del Instituto de Biotecnología de León, inmerso en un concurso de acreedores.

No obstante, declinó avanzar el contenido de dichas gestiones a la espera de que se concrete una solución, pero subrayó que considera que «en este momento es la única alternativa viable».

También precisó que la Universidad de León no ha negociado la venta de Inbiotec y aclaró que lo que ha sucedido es que ha habido empresas interesadas que han preguntado y se les ha dicho que se pongan en contacto con la persona delegada por la institución académica.

En este sentido, explicó que «nadie pretendía hacerse con todo el centro, sino utilizar ciertas zonas y cierta experiencia, pero nada más».

Señaló que prefiere que sea la consejera de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo, que es la que esta encabezando las gestiones, «la que diga lo que tenga que decir cuando lo considere oportuno».

En cualquier caso, remarcó que «si se puede llevar a cabo sí sería una solución viable y en eso se está trabajando». Amigo se comprometió este misma semana a mediar para lograr el apoyo de la Diputación y de la Universidad de León para evitar el cierre de este centro de investigación.

«Las administraciones implicadas que tienen que poner todo de su parte para poder salvarlo son la Diputación y, especialmente, la Universidad, y como hemos visto que no se solucionaba hemos tomado un poco las riendas para poder dar un futuro a este instituto», señaló.

Precisó que este instituto parte de una situación complicada por su forma jurídica, distinta a la del resto de centros tecnológicos de Castilla y León.

El rector deja en manos de la Junta la solución al cierre del Inbiotec