lunes. 06.02.2023

El pavimento de la León-Benavente vive un periodo permanente de conflicto con los conductores; la segunda vía de alta capacidad con más tráfico entre las que surcan la provincia leonesa, elemental para la comunicación del norte y el centro de la península, parece atrapada en una vorágine de incidencias. La nueva epidemia de accidentes y baches que dominan el trazado de la autovía, acentuada tras el periodo de lluvias de finales de año, han agitado la necesidad de solución al problema. Acuciante, según pueden comprobar los propios usuarios para sostener un nivel mínimo de seguridad vial. Hace un año que el Gobierno licitó esta obra, el tramo que corresponde a la plataforma derecha (lo hizo en nueve millones de euros). Para acabar con el deterioro, se plantea un proceso de fresado del firma actual, además de rehabilitar de forma completa el firme a partir de la reposición de las diferentes capas de mezcla bituminosa. No habrá otra forma de que desaparezcan del perfil de la autovía las grietas transversales que ocupan la cazada en todo su ancho, o los baches y tramos repisados, que son más que un inconveniente para la circulación. Los reventones de ruedas son el efecto más común de este proceso crónico de deterioro de la León-Benavente que obliga a emplear bisturí.

Reforma integral del firme para poner fin a un periodo permanente de conflicto
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