sábado 24.08.2019
Inicio del curso

Las residencias universitarias, colapsadas ante la subida de los pisos de alquiler

Uno de cada tres alumnos que ha pedido plaza en estos alojamientos se ha quedado sin reserva y está en lista de espera
Alumnos de la Universidad de León a las puertas de la Biblioteca Universitaria San Isidoro, durante uno de sus descansos. DL.
Alumnos de la Universidad de León a las puertas de la Biblioteca Universitaria San Isidoro, durante uno de sus descansos. DL.

En plena búsqueda de alojamiento para el inicio del próximo curso, los universitarios leoneses se han dado de bruces con la subida de los precios del alquiler, lo que repercute directamente en el coste que tienen que pagar por una habitación en la que alojarse durante el curso. Este incremento de los alquileres, que se cifra en un 18% respecto al año pasado y que se salda con una media de más de 660 euros mensuales, ha provocado que las residencias universitarias se hayan visto desbordadas ante la avalancha de solicitudes. De hecho, el presidente de la asociación Residencias Universitarias de León, Adrián Álvarez, remarca que los cinco alojamientos asociados ya tienen todas las plazas cubiertas, cuando el año pasado estuvieron al 92%, con alumnos de intercambio, que no estuvieron todo el curso, frente a este año, que son todos alumnos de curso completo. Pero a mayores, Álvarez destaca que las cinco residencias tienen actualmente lista de espera y que uno de cada tres universitarios que ha solicitado plaza en sus centros están en lista de espera.

 

La subida de los alquileres ha provocado que el precio de las habitaciones para los universitarios también haya aumentado. Aunque no se centra específicamente en alquileres de estudiantes, según datos del Idealista recogidos por la agencia Ical, el precio de las habitaciones en pisos compartidos en León era de 208 euros al mes, tras una subida de casi el 3% respecto al año pasado, y que en el caso de los universitarios en León suele tener una media de 250 euros mensuales. A esta partida de 208 euros, los universitarios deben sumar todo lo relacionado con la alimentación y la limpieza, además de los gastos comunes como son la calefacción o la electricidad de la vivienda. Por contra, el precio de las residencias parte de los 700 euros, aunque con todo incluido. Todos ellos tienen que pagar la matrícula y los gastos de los estudios, salvo que consigan una beca.

 

«El precio de los alquileres se está encareciendo mucho como consecuencia de los alquileres turísticos y mucha veces a los estudiantes les exigen entrar el 15 de septiembre y abandonarlo el 15 de junio, para aprovechar los meses de más afluencia de turistas», indica el presidente de la asociación de residencias, para matizar que esas fechas no encajan con el calendario universitario, ya que las clases empiezan a principios de septiembre y acaban para las fiestas de San Juan.

 

El presidente de la asociación de residencias universitarias recuerda que en su encuentro con la concejala de Promoción Económica, Consumo, Comercio, Turismo y Fiestas del Ayuntamiento de León, Susana Travesí, abordaron la necesidad de un regulación para los pisos de estudiantes universitarios, tras remarcar que en muchos casos los estudiantes se encuentran ante una inseguridad jurídica ya que tan sólo uno de los estudiantes suele tener contrato de alquiler, mientras que el resto están subalquilados, a lo que añaden la falta de contratos en otras ocasiones, con lo que se trata de un alquiler no declarado.

Las residencias universitarias, colapsadas ante la subida de los pisos de alquiler