miércoles. 06.07.2022

San Juan de Dios implanta por primera vez en León un clavo intramedular a un niño para alargar su fémur

El doctor Luis T. Gervás, especialista en Traumatología, explica que, gracias a este dispositivo electromagnético, el menor, con una discrepancia en la longitud de sus piernas de seis centímetros, verá su problema resuelto en el plazo de seis meses
fémur
Los doctores durante la intervención quirúrgica llevada a cabo esta mañana. DL

El Hospital San Juan de Dios ha implantado este martes 22 de diciembre, y por primera vez en León, un clavo intramedular a un niño de once años con el objetivo de alargar su fémur derecho un total de seis centímetros.

Este dispositivo electromagnético, el más sofisticado disponible en la actualidad, puede aumentar la longitud del que se revela el hueso más largo y resistente del cuerpo humano hasta ocho centímetros.

Además, al estar fabricado en acero -frente al titanio habitual- permitirá al menor retornar a sus actividades diarias más rápidamente al "poder realizar una carga precoz del peso“, según ha asegurado el traumatólogo Luis T. Gervás, encargado de operar a este paciente junto al doctor Andrés Saldaña.

La discrepancia en la longitud de las piernas puede ser causada por problemas diversos, entre los que destacan las deformidades óseas congénitas, las infecciones y los traumas por accidentes. 

En el caso de este paciente, según ha explicado el especialista,  "se han dado dos circunstancias“. Por un lado, la enfermedad de Perthes: una afección que modifica la articulación de la cadera y el crecimiento del hueso de la cabeza del fémur. Pero, además, su situación se vio complicada hace tres años con una fractura-epifisiolisis del fémur distal de la misma pierna que ha impedido su normal crecimiento.

Esta intervención quirúrgica pionera, que ha consistido en insertar un clavo que porta un imán en el interior del fémur, conseguirá  -mediante campos electromagnéticos- lograr que los extremos óseos se separen por control remoto para que el tejido óseo crezca en el espacio creado.

La virtud ósea de regenerarse

El hueso, aunque en su mayor parte esté formado por minerales, es un tejido vivo que se regenera, al igual que el hígado y la córnea. No en vano, a los pocos días las partes fraccionadas mediante una osteotomía comienzan a regenerarse. Esto significa que, ante una fractura, una nueva masa ósea se reconstruye. Y es justamente en ese hueso fracturado donde comienza a trabajarse. 

El alargamiento se consigue mediante el efecto de dos imanes: "Uno está en el interior del clavo; y otro, en un dispositivo externo", ha señalado el doctor Gervás apuntando a sus ventajas con respecto al fijador externo: "Elimina el dolor, evita el riesgo de infecciones y de refracturas y acelera la rehabilitación al permitir al paciente ponerse de pie al día siguiente de la intervención y, por tanto, iniciar la recuperación de forma inmediata“.

"Los resultados, tanto funcionales como estéticos, son mucho mejores“, ha puesto de relieve sobre una técnica de la que, hasta la fecha, se han beneficiado cuatro niños leoneses operados en los hospitales Central de Asturias y Niño Jesús de Madrid.

Este clavo intramedular está indicado en casos de alargamiento de extremidades, pero "también tiene la capacidad de actuar sobre pseudoartrosis y retardos de consolidación, así como de corregir deformidades angulares, gracias a su característica de distracción y compresión“.

Tras el tratamiento quirúrgico, el fémur crecerá poco a poco, en torno a un milímetro al día en tres veces, hasta lograr eliminar la discrepancia por completo en el plazo de seis meses. Y es que sin la corrección, este pequeño estaba condenado a calzar un zapato con alza de por vida.
 

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