viernes 3/12/21

«Ahora, en el marco europeo, con este proyecto estamos a primer nivel», explica el responsable científico del proyecto y profesor de la Escuela de Ingenierías de la Universidad de León, Jesús Gonzalo de Grado, quien precisa que la carrera para conquistar la estratosfera ya ha comenzado porque «los satélites se quedan obsoletos y los dirigibles ofrecen más opciones». Entre ellas, como incide Gonzalo de Grado, está el hecho de que es más fácil subirlos y bajarlos de la estratosfera que desde el espacio, con lo que es más factible ir actualizándolos en función de la evolución tecnológica. A mayores, las cámaras con las que contarán están tan sólo a 20 kilómetros de distancia de la tierra «con lo que las imágenes que aportan son más reales y de mayor calidad».

Gonzalo de Grado señala que actualmente «hay mucho interés» por el desarrollo de estos dirigibles que ofrecen, eso sí, información sobre un área concreta frente a los satélite. «Europa, sin tener en cuenta los satélites militares ni los meteorológicos, se gasta más de mil millones al año, sólo los dedicados a observación de la tierra y comunicaciones esta cifra se multiplica por diez», señala el profesor de la Universidad en relación a la necesidad de situarse bien en la carrera para la conquista de la estratosfera, «porque el que llega primero tiene ventaja». Eso sí, precisa que es un proyecto a medio o largo plazo, de mucha investigación y desarrollo y que requiere de muchas pruebas para conseguir un prototipo. Todo este proyecto también puede ser la base para que León desarrolle, como ya ha ocurrido con otros sectores y vinculado a la universidad, su polo aeronáutico.

«Los satélites se quedan obsoletos y los dirigibles ofrecen más opciones»