jueves 20/1/22
                      Christián Pérez Nicolás ha invadido con el ordenador el salón de su familia en Montejos. FERNANDO OTERO
Christián Pérez Nicolás ha invadido con el ordenador el salón de su familia en Montejos. FERNANDO OTERO

Sentirse como en la luna. Ése es el objetivo del simulador desarrollado por el leonés de 25 años Christian Pérez Nicolás para su Trabajo de Fin de Máster y que ha sido seleccionado para la Semana de la Ciencia de Madrid. Así, el joven de Montejos del Camino, que estudio su grado de Ingeniería Aeronáutica en León y el máster de Ingeniería del Espacio en Madrid, presentará su trabajo el día 11 en el Campus Universitario Carlos III en la capital de España.

Tan sólo una docena de astronautas han pisado la luna —todos ellos entre 1969 con la gran misión del Apolo 11, cuando Neil Armstrong se convirtió en el primer ser humano en estampar su huella en el satélite de la tierra, y 1972—, pero cada vez son más habituales los viajes al espacio. El trabajo desarrollado por el joven leonés va más allá de todo ello y ha creado, a través de la realidad virtual, un entorno lunar, concretamente en la zona del cráter Clavius —donde se ha encontrado hielo, como recuerda el ingeniero leonés— , en el que hay un módulo de viviendas además de unos invernaderos.

«He replicado la zona del cráter con datos reales recogidos en la zona para poder trabajar en una supuesta misión de análisis de suelos lunares», explica este joven, que tardó seis meses en desarrollar su proyecto. Un trabajo al que, de momento, le falta una pata. Para completar esa sensación de estar en la luna, Christian Pérez Nicolás también ha ideado un sistema basado en un traje de poleas y gomas para incluir la sensación de la ingravidez espacial, aunque «para ello es necesario financiación».

Misión espacial

El programa recrea, con datos reales, el entorno del cráter Clavius, con viviendas e invernadero

Una habitación, un casco de realidad virtual y los mandos. Eso es lo único necesario para poder usar el simulador. Entre sus ventajas, «la disminución de costes además de que permitirá implementar misiones más rápido para llegar a nuevas localizaciones, incluso a marte», señala el joven leonés, para recordar que los astronautas suelen contar con una réplica exacta del material que emplearán en su misión espacial y que uno de los viajes habituales durante la formación de los astronautas reales es a Lanzarote, «porque sus suelos son los más parecidos a los extraplanetarios y este simulador concreto evitaría estos desplazamientos».

Agacharse y levantarse

De hecho, el entorno creado por Christian Pérez Nicolás se centra precisamente en una misión para el análisis de los suelos lunares con espectómetros. Su tesis cuenta, además, con el respaldo de Jesús Martínez Frías, quien, entre otros cargos, es el jefe del Grupo de Investigación de Meteoritos y Geociencias Planetarias del Centro Superior de Investigaciones Científicas, y que el próximo día 11 participará con Christián Pérez Nicolás en la presentación de su trabajo en la Semana de la Ciencia de la Carlos III.

Más allá del máster

Su desarrollo permitiría ahorrar costes a la Nasa o a la Agencia Espacial Europea

En la ponencia, repartirán entre los asistentes gafas de realidad virtual para que puedan sentir cómo es trabajar en la luna. «El usuario se pondrá el casco y podrá coger los instrumentales para hacer la recogida de muestras, agacharse y levantarse, moverse y recrear todo el proceso del análisis del suelo», señala Christian Pérez Nicolás, cuyo trabajo, escrito completamente en inglés, contó con la tutorización de Manuel Sanjurjo Rivo y Alfredo Escalante López, además de Jesús Martínez-Frías.

«Quería que el simulador fuese aprovechado por los astronautas y que ayude a conectar las agencias espaciales, como la Nasa o la Europea, que ahora parecen muy lejanas, acercar su trabajo a la sociedad», concreta el joven leonés. En este sentido, ha implementado dos módulos —como las viviendas o los invernaderos—, pero el ingeniero leonés también ha previsto que se puedan sumar otras misiones, además de la del análisis del suelo, como el propio mantenimiento de las viviendas o las plantas que crecerían en el invernadero.

Para sentirse como en la luna