domingo 28/2/21
Tribunales

Silencio entre los acusados del tiroteo de La Inmaculada

Unos testigos también deciden no declarar y otros no recuerdan nada
Los sospechosos, al inicio del juicio de ayer en la Audiencia. DL

Ninguno de los seis acusados de participar en enero de 2017 en un tiroteo en el barrio de La Inmaculada respondió ayer a las preguntas de las acusaciones ni a las de las defensas, en el inicio del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial por estos hechos, a raíz de los cuales el Ministerio Fiscal solicita penas de seis años de prisión para el principal de los encausados (ahora mismo en prisión por otro delito) y cinco años de cárcel para los otros cinco supuestos implicados en los hechos.

A propuesta de la fiscal, la sala tomó nota de la propuesta para abrir causa penal por si concurriera un posible delito de falso testimonio y de obstrucción a la justicia contra la mujer del principal sospechoso, que ayer en sala no recordó haber mantenido una relación sentimental con él, que se negó a responder si tenían un hijo en común y que aseguró no recordar nada de lo ocurrido: «Pasé dos años muy malos y consumía sustancias que me han hecho pasarlo muy mal». Al comienzo de la vista oral, se dio cuenta de la decisión de la acusación particular de retirarse del procedimiento, en la misma línea.

Así las cosas, y en vista de que la mayor parte de los testigos se acogieron a su derecho a no declarar (la madre y la hermana del sospechoso principal por razón de parentesco y las esposas de otros dos acusados por idéntica razón), además de comprobar que buena parte de los demás testigos parecían no recordar nada e incluso en algún caso contravinieron en la Audiencia las primeras manifestaciones realizadas en el Juzgado de Instrucción número 4, será necesario comprobar hasta qué punto las pruebas periciales pueden sostener la acusación.

En paralelo
La fiscal propuso encausar por obstrucción a la justicia a la mujer del principal sospechoso

Según esa tesis, el 14 de enero de 2017, el principal acusado se dirigió al domicilio de un segundo, en la zona de La Inmaculada, y en tono alterado y violento le increpó acusándole de haber matado a su perro. Tras la discusión que se entabló entre ambos, el primero manifestó en actitud intimidatoria: «Tú tranquilo que vengo ahora y voy a venir empalmado para mataros». dijo abandonando a continuación el lugar.

Sobre las 15,30 horas del mismo día, el sospechoso llego a gran velocidad a la misma vivienda y se inició entonces una nueva discusión entre ambos por la muerte del animal, tras lo cual se increparon y un segundo sospechoso salió portando un cuchillo jamonero, momento en que el principal acusado empuñó un arma de fuego que no ha sido localizada y disparó contra el segundo con la intención de darle muerte, haciendo lo mismo un tercero guiado por la misma intención sin que lograrán su propósito ambos al no impactar ninguno de los disparos en su cuerpo. El primer encausado abandonó el lugar en un vehículo.

Poco tiempo después, los otros sospechosos salieron armados con pistolas con intención de perseguir al primero y darle muerte, dirigiéndose por la zona que se encuentra cerca del área de la Inmaculada. En el camino efectuaron desde el vehículo varios disparos en la zona hasta que lo abandonaron en la avenida de Asturias. Cuando observaron que el vehículo que había usado el principal sospechoso se encontraba cerca de su domicilio —conducido en ese momento por su esposa, que viajaba con su bebé de seis meses de edad a bordo—, aún sabiendo quien lo conducía y de mutuo acuerdo comenzaron a disparar contra el mismo con intención de matarla, siempre de acuerdo a la versión del ministerio fiscal.

Solución
Las pruebas periciales serán fundamentales ante la falta de colaboración de los testigos de ayer

La mujer tuvo que aumentar la marcha y dirigirse rápidamente hacia su domicilio y fue perseguida por los otros sospechosos, quienes comenzaron a disparar a la joven, que tuvo que dejar a su hijo en el coche y darse cobijo entre la maleza para que no le alcanzarán los disparos, hasta que finalmente los perseguidores abandonaron el lugar.

Cuando llegó la policía nacional al lugar de los hechos, un integrante del grupo de cinco sospechosos de responder al ataque inicial, abandonaba un solar con una bolsa que contenía en su interior tres armas.

Por todos estos hechos, la fiscal solicita seis años de prisión para el encausado fundamental y cinco años de cárcel para el resto de los acusados.

Silencio entre los acusados del tiroteo de La Inmaculada
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