sábado 07.12.2019

Los socialistas piden un frente común contra la obligación de usar el casco

. La oposición propone una declaración, como ya han hecho otras ciudades, ante el borrador de la DGT.

El grupo municipal socialista propuso ayer la aprobación de una declaración institucional, con la unidad de todos los partidos del consistorio, para trasladar a la Dirección General de Tráfico (DGT) el rechazo del Ayuntamiento ante la medida de hacer obligatorio el uso del casco para los ciclistas dentro de las vías urbanas. Un cambio que figura en el borrador legal que preparan desde el Ministerio del Interior que contribuirá «a disminuir el uso de la bici en la ciudad», además de que «no mejorará la seguridad» de los usuarios, como expuso el portavoz del PSOE, José Antonio Díez.

El concejal socialista subrayó la necesidad de aprobar esta declaración, como «ya han hecho una veintena de ayuntamientos en España, entre los que se encuentra Madrid, Barcelona, Vitoria, Valencia o Burgos», antes de que la DGT apruebe de manera definitiva la norma. La medida con la que «se conseguiría un retroceso en el uso de la bicicleta y la mejora de la movilidad urbana sostenible», después de que «en la ciudad de León se hiciera en la etapa anterior de gobierno una apuesta muy importante» en este sentido. Actuaciones en las que Díez, que ocupó la concejalía de Movilidad en el pasado mandato, recordó que se gastaron «1,2 millones en carriles bici y casi medio millón de euros en el servicio de préstamo de bicicletas, con casi 4.000 usuarios al mes».

Díez citó la experiencia de otros países, «como Australia o Nueva Zelanda, en los que se obligó al uso del casco a los ciclistas en las vías urbanas y resultó un fracaso, con bajadas de hasta un 75% sin que se apreciara reducción importante en los daños en la cabeza», aunque sí «un aumento de las multas». Regulaciones como la que también se hizo en «Israel, donde la retiraron a los cuatro años». Ejemplos frente a los cuales colocó los de «países más avanzados, como los nórdicos o Francia, donde no es obligatorio y hay una utilización mayor de la bicicleta».

Para apuntalar su crítica a la medida planteada por la DGT, el portavoz socialista reseñó como «una gran deficiencia del borrador que no ha sido consensuado con los usuarios ni con las asociaciones de ciclistas». «Lo que hacen falta son medidas activas», reseñó Díez, quien concedió que «a los ciclistas lo que más seguridad les aporta es que haya más ciclistas».

Los socialistas piden un frente común contra la obligación de usar el casco