domingo. 27.11.2022
Obituario. Antonio Trobajo | Vicario de Relaciones Públicas del Episcopado y deán de la Catedral

Solamente pudo elegir un Viernes Santo para irse

El vicario episcopal de relaciones con los medios de comunicación de la Diócesis de León, Antonio Trobajo. León 3-6-14. Carlos S. Campillo / ICAL
DL

La Diócesis pierde a su vicario de Relaciones Públicas. La Catedral, a su deán. La Montaña Central, a un hombre bueno y heredero indirecto de la estirpe de los ferroviarios. Y la Semana Santa a uno de sus mayores pacificadores, en una etapa convulsa a la que supo aplicar el extintor.

Antonio Trobajo solamente podía elegir un Viernes Santo para irse. Se había metido ya la noche en terreno del Sábado de Gloria, pero da lo mismo. Desde agosto, permanecía alejado de la vida pública por culpa de una enfermedad que acabó poniéndolo ayer a la vera del Padre.

Natural de Puente de Alba, recibió la ordenación como presbítero de manos del mítico Obispo Almarcha en 1966. Profesor de Juan del Enzina y de Carmelitas, en 1987 se le nombró vicario general de la Diócesis. En 1994 fue nombrado delegado diocesano en la Junta Mayor de la Semana Santa que se recuerda con especial cariño, como su pregón de 1999: «La Corte Celestial acaba de declarar a la Semana Santa leonesa de interés humano y religioso en el ámbito universal. ¡Que sea enhorabuena!», finalizó en medio de una gran ovación.

Desde 2014 compatibilizaba sus tareas con las del cargo de deán de la Catedral y las colaboraciones en diferentes medios de comunicación, entre ellos Diario de León.

Fue prolífica su vida literaria. Destacan La trascendencia en la poesía de Antonio Gamoneda. Una aproximación (2009), así como los de mayor compromiso: La II República, la dictadura franquista y los obispos españoles (2011), Las crisis actuales y el magisterio de la Iglesia (2013) y la reciente «ultima lectio» como profesor del Centro Superior de Estudios Teológicos Humanismo clásico y fe cristiana (2019).

Las reacciones de pesar fueron múltiples pese a que en los últimos días ya se barruntaba el final de su camino. La Junta Mayor de Cofradías de la Semana Santa lo despidió con honores: «Ha sido animado conversador de tertulias, acertado consejero de quien acudía a escuchar sus sabias palabras, predicador de verbo ágil y cercano, sabio y prudente consejero de cuantos a él acudían, amigo de sus amigos y cordial con quienes opinaban distinto». Ya descansa en paz.

Solamente pudo elegir un Viernes Santo para irse